El banco Morgan Stanley, que al igual que otras entidades estadounidenses recibió fondos públicos para afrontar la crisis financiera, registró una pérdida de 1.834 millones de dólares en el primer semestre de este año, según datos que divulgó ayer la entidad.
La pérdida por acción en el semestre que cerró el pasado 30 de junio fue de 1,71 dólares, comparado con una ganancia de 2,28 dólares en el primer semestre de 2008, cuando había conseguido un beneficio de 2.374 millones.
Los ingresos en el primer semestre del año se situaron en 8.357 millones de dólares, lo que representa un descenso del 40% respecto de lo conseguido en los seis primeros meses del año anterior.
En lo relativo al periodo abril - junio, registró una pérdida de 1.256 millones de dólares (1,10 dólares por acción) después de pagar dividendos por acciones preferentes, comparado con un resultado negativo de 49 centavos por título que preveían los analistas.
En igual periodo del año anterior había contabilizado un beneficio de 1.062 millones de dólares (1,02 dólares por título).
Los ingresos en el pasado trimestre se situaron en 5.411 millones de dólares, lo que representa un descenso del 11% respecto de lo conseguido en igual trimestre de 2008.