Los consumidores chinos, que enfrentan la mayor inflación en 11 años, padecen por el costo de vida incluso después de la muerte, ya que un lugar en un cementerio cuesta más que una casa.
Cinco de los principales cementerios de la capital cobran hasta 30.000 yuanes ($4.273) por metro cuadrado por una sepultura estándar, en comparación con un promedio de 20.000 yuanes por metro cuadrado por un apartamento en el centro de la ciudad, informó el diario en inglés China Daily.
La escasez de terrenos, la especulación inmobiliaria y la rápida urbanización están haciendo subir los precios de los espacios para sepulturas conforme la población, que cada vez cuenta con más recursos, busca dar a sus muertos una morada más lujosa para el más allá.
El Gobierno emitió en noviembre reglas destinadas a alentar la cremación y evitar el lucro excesivo con los precios de las sepulturas. El asunto es especialmente delicado ahora que el país más poblado del mundo se prepara para celebrar el festival de Qingming, o barrido de sepulturas, el 4 de abril.
El Gobierno clasificó el ritual como un día festivo nacional por primera vez este año. En señal de respeto, los chinos visitan las sepulturas de sus antepasados y hacen ofrendas de alimentos, flores y dinero falso. Quemar efigies de casas y automóviles para su uso en el otro mundo es una práctica que se ha vuelto cada vez más popular conforme el ingreso promedio ha subido.
En las reglas aprobadas en noviembre se pide a las áreas con una elevada densidad demográfica y escasez de terreno que cremen a los muertos en lugar de sepultarlos.
También se prohíbe que los residentes urbanos compren espacios en cementerios rurales, así como la construcción de cementerios en tierra cultivable, bosques y parques, además de imponer multas de hasta tres veces las ganancias obtenidas por infringir las reglas.
Costo de los ataúdes.
Las reglas serán "ajustadas" para fines de este año, luego de recibirse 110.000 "sugerencias" del público, dijo Dou Yupei, viceministro de asuntos civiles, durante una transmisión por Internet en la página web del Gobierno, comparecencia en la que instó a las personas a tener un "comportamiento civilizado" durante el festival de Qingming. No ofreció pormenores.
Los costos de los funerales también están subiendo, informó el China Daily.
Un ataúd de mármol cuesta unos 3.000 yuanes en la funeraria Baboshan en Pekín, casi lo mismo que el salario mensual promedio en la capital en 2006.