La morosidad en el sector de seguros ya empieza a ser un problema. El 20% del total de los siniestros que las compañías aseguradoras cubren representan primas morosas, lo que repercute negativamente en la recuperación del sector.
El presidente de la Asociación de Aseguradoras de Panamá (APADEA), Luis Enrique Banderas, precisó que el efecto de estancamiento del sector no sólo es el resultado de la recesión, sino de la legislación un tanto adversa que los regula y la cual está ligada a la morosidad.
Indicó que aún están regidos por condiciones especiales del Código de Comercio que data de 1914, a pesar de que la ley de seguros se modificó en 1996.
Esto significa que algunos procedimientos aún se mantienen vigentes. Por ejemplo, cuando una persona se mantiene morosa en el pago de su prima y no ha podido ser notificada, la aseguradora tiene que cubrir los gastos en caso de un siniestro.
"Esto pudo funcionar en 1914 cuando la población asegurada era muy limitada, pero actualmente dicha regulación resulta inoperante y hasta injusta. Si algún cliente deja de pagar la luz o el agua en la casa, las empresas automáticamente cortan el servicio; sin embargo, nuestro sector es el único que debe notificar cuando un cliente está moroso para que su póliza se cancele", dijo Banderas.
El ejecutivo indicó que estos casos representan un 20% del total de asegurados. En algunos casos, si existe el dinero disponible, se descuenta de lo que el asegurado ha pagado previamente.
En este sentido, indicó que han elevado consultas ante el Ministerio de Comercio e Industrias (MICI) con el objetivo de que se revise esta legislación con la certeza de que la misma perjudica la actividad a la que se dedican.
Por otro lado, Banderas adelantó que los números preliminares no son muy alentadores. Las cifras acumuladas a junio de este año indican que las primas totales del sector suman 181.6 millones de dólares.
Si estas cifras se multiplican por dos para establecer los cambios al cierre de este año, también se multiplican por dos para anualizar las cantidades. Banderas indicó que para diciembre se podría hablar de un cierre de año con primas por 360 millones de dólares, lo cual demuestra un estancamiento del sector si se compara con el año pasado.
En tanto, recientemente los Productores de Seguros de Panamá (APROSEPA) manifestaron que solicitarán a las compañías aseguradoras, la implementación de nuevos programas hacia mercados que anteriormente no eran atractivos, como alternativa ante la contracción que experimenta este sector de la economía. Esta agrupación plantea aconsejar que se diseñen programas dirigidos a una clase obrera, con el fin de que el seguro sea vendido como una necesidad y no como un lujo.