Rusia levantará mañana el embargo que decretó el 10 de marzo contra la importación de pollo estadounidense, señalaron los servicios veterinarios rusos citados por la agencia Interfax. El ministro ruso de Agricultura, contactado telefónicamente por la AFP, no pudo comentar esta información.
La decisión de levantar el embargo fue tomada tras el examen de los documentos presentados por los estadounidenses, en los que éstos responden a las exigencias rusas detalladas en 13 puntos de un protocolo firmado por ambas partes el 31 de marzo, precisó Interfax. Los servicios veterinarios rusos estimaron que Estados Unidos cumplió con sus exigencias, lo cual permite levantar del embargo, agregó.
Sin embargo, "sigue existiendo inquietud respecto a la posible importación a Rusia de productos que no estén en total conformidad con las exigencias veterinarias rusas", precisó una fuente no identificada de los servicios veterinarios citada por Interfax. "En estas condiciones, los servicios veterinarios de Rusia mantendrán un control reforzado de la calidad del pollo procedente de Estados Unidos", según la misma fuente.
Rusia impuso un embargo sobre el pollo estadounidense el 10 de marzo pasado por motivos sanitarios, sobre todo la utilización de antibióticos y el descubrimiento de pollos portadores de salmonela. El miércoles, una delegación de expertos rusos que se encuentra en Estados Unidos se pronunció en contra del levantamiento del embargo, acusando a Washington de "alargar deliberadamente la inspección de los puertos desde donde se envían los pollos".
El jefe de la delegación veterinaria rusa, Evgueni Neplokov, estimó también que los certificados que acompañan a los pollos no respondían aún a las exigencias rusas, sobre todo porque no mencionaban los resultados de las pruebas sobre la presencia de salmonelas, y que "el procedimiento actual no permitía un control adecuado de los movimientos de productos". El embargo perjudica gravemente a los intereses de los criadores estadounidenses, que exportan un 40% de su producción hacia Rusia por un valor de entre 600 y 800 millones de dólares anuales.
Por ello provocó reacciones de los más altos dirigentes estadounidenses, incluso del presidente George W. Bush. Algunos expertos independientes consideran que Rusia decretó este embargo para proteger su sector avícola, en plena expansión.