Aún no terminaba el mes de abril y -como lo venían haciendo en los últimos cuatro años - los investigadores tenían confirmado el arribo de varias transferencias monetarias telegráficas no explicadas.
Pero la que llegó este día era la más importante de todas las pruebas que obtendrían.
En realidad la esperaban. La envió un agente encubierto de la Agencia de Lucha contra las Drogas ( DEA, por sus siglas en inglés) quien logró infiltrar una organización de narcotraficantes. Es dinero producto del negocio de la droga.
El banco la tramita y acredita sin el menor sobresalto y sin dar aviso a las autoridades.
Lo descubierto generó la cifra récord de 65 millones de dólares en sanciones que los reguladores federales impusieron hace dos semanas al gigante American Express Bank International, radicado en Miami, y que lo convierte en la décimonovena institución financiera del sur de la Florida en ser sancionada desde el 2004.
Más importante aún, el caso subraya que la época del “dinero sucio manejado a través de las redes financieras estadounidenses no ha dejado de ser un problema.
El incidente, según lo explica el Departamento de Justicia de los Estados Unidos, ente que coordinó la investigación efectuada por la División Criminal de la Fiscalía General y la DEA, el revisor del mundial Banco Internacional American Express en este caso y en algunos otros no observó que a millones de dólares de dinero proveniente del narcotráfico les ha sido permitido fluir libremente por la sede del banco situada en la tropicalísima Brickell Avenue de Miami, Florida.
El Banco Internacional American Express se acogió a un acuerdo de acusación diferida mediante el pago de esos 65 millones de dólares , luego de que el Departamento de Justicia lo acusó de haber fallado en mantener un programa eficaz contra el lavado de dinero.
La acusación original y el acuerdo fueron presentados ante la Corte del Distrito Sur de Florida, en Miami. American Express Bank aceptó y reconoció responsabilidad por su conducta en un documento que acompaña el legajo. (Panamá América tuvo acceso a copia de los documentos oficiales).
Lo que no se entiende es ese afán femenino por ser rubias. Las farmacias y casas creadoras de los populares tintes han hecho su bingo en este país; desde muy jovencitas y adultas mayores recurren a los químicos para aclarar su color de cabello.
Más allá del éxito comercial de los tintes, está la atracción que sienten los hombres por las doradas. A ellos, lo natural o lo artificial, no les preocupa. Prima el resultado, una rubia que les acompañe y les haga pasarla bien.
No habían saboreado la fama cuando sus cabellos eran negros.
Después de 25 años de carrera y de haber teñido su cabellera de todos los colores del mundo, Madonna prefiere ser rubia. Incluso una investigación determinó que los discos de la reina del pop se venden más cuando ésta luce una cabellera rubia en la portada.
Así ha sido a través de las décadas. Las heroínas de las películas del cineasta Alfred Hitchcock eran rubias sofisticadas.
Quentin Tarantino, director de filmes como Pulp Fiction y Kill Bill, aseguró que "las rubias son una raza diferente".
Una de las series más exitosas de la televisión, "Sex & The City", contaba con una protagonista rubia. Los mayores íconos del pop juvenil han sido rubias. Y por supuesto, no podemos olvidar a Elle Woods, interpretada por Resse Witherspoon en "Legally Blonde", el reinado del corte y el color de cabello de Lady Di y la elección de una Miss Universo rubia después de varios años de ausencia "blondi".
La muñeca Barbie comenzó su peregrinación en el ámbito mundial con una cabellera cobriza, pero su verdadero éxito comercial llegó cuando se convirtió en rubia. Igual ocurrió con Marilyn Monroe, Greta Garbo, Doris Day, Grace Kelly, Bridgette Bardot y la ex "Charlie´s Angel" Farrah Fawcett.
No podemos dejar de citar a Donatella Versace, otra rubia, que dijo: "ser rubia no es sólo tener un color de pelo. Es una forma de ser y una cuestión de gusto". A lo que agregamos que ser rubia es sencillamente, un clásico de la seducción.
Es un mito creer que el color del cabello guarda relación con el éxito, con la inteligencia, la capacidad, y que es garantía de felicidad al momento de establecer relaciones sentimentales.
El psicólogo Javier Ríos, dice que a las rubias le han atribuido una gran cantidad de historias, que prácticamente las mitifican, pero que en el fondo no son más que el resultado del impacto que tiene el cine y la televisión en nuestras vidas.
"Puede ser coincidencia de que muchas mujeres al cambiar sus cabellos a rubios hayan alcanzado el éxito. Pero, hay otro montón de rubias profesionalmente estancadas".
Que si las rubias se divierten más, eso que lo afirmen ellos. Esos panameños que caen seducidos ante las cabelleras claras, sin importar que sean teñidas.