Alta gerencia, absuelta
- La participación de solo "algunos" empleados fue confirmada en una investigación, que ha descartado la implicación de la alta jerarquía de la entidad. Una excelente noticia para el director general de UBS, Sergio Ermotti.
La multa de más de 1,500 millones de dólares que UBS pagará a los reguladores de EE.UU., el Reino Unido y Suiza por manipular la tasa interbancaria Libor añade una nueva complicación al banco helvético, que desde 2008, cuando comenzó la crisis hipotecaria, ve afectada seriamente su credibilidad.
El primer banco helvético, otrora respetado y admirado, está a punto de acabar su cuarto "año horribilis" por la incesante acumulación de problemas judiciales, pérdidas colosales, e intentos de reestructuración, en un contexto de erosión constante del secreto bancario suizo.
UBS asumió ayer la enésima jarra de agua fría: el pago de unos 1,200 millones de dólares al Departamento de Justicia y la Comisión de comercio de futuros de materias primas de EE.UU.; 160 millones de libras (260 millones de dólares) a la Autoridad británica de Servicios Financieros (FSA) y 59 millones de francos suizos (64 millones de dólares) al supervisor bancario suizo FINMA.
Esta multa es la consecuencia de que algunos de sus agentes bursátiles manipularon los cálculos que aportaban para fijar el Libor con el fin de obtener un beneficio económico, y algunos se aliaron con otros en otras entidades para influir en el tipo interbancario.