El multimillonario británico Richard Branson, propietario de las aerolíneas Virgin Atlantic, quiere construir su propia refinería para tener más control sobre los precios del combustible.
Branson aseguró que hace falta en el mercado más refinerías para contrarrestar los precios de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEC), que maniobra "para mantener los precios altos", así como los de las gigantes petroleras.
El empresario, que también posee los trenes y la discográfica Virgin, tiene previsto hablar con el Gobierno para pedir posibles ayudas para la creación de una refinería, que en el futuro podría dedicarse también a la prospección de yacimientos. El proyecto es "muy caro" reconoció, y no estaría listo hasta al menos dentro de cuatro años.
Sin embargo, es necesario para reducir los precios del combustible, cuyo coste, en el caso de Virgin Atlantic, ha aumentado en más de 450 millones de euros al año en los últimos dos años.
"Hay una escasez de refinerías en el mundo -lamentó-. Las que existen operan a su capacidad máxima, y las empresas petroleras no están construyendo nuevas plantas, por lo que he reunido a un equipo de gente que intentará recaudar fondos para construir al menos una".
Por eso, opinó, no tiene mucho sentido venir aquí a decir 500, 000 barriles más o menos.
La OPEP, controla cerca de un 40% de la producción mundial de crudo. Los analistas apuestan a que los ministros de la OPEP aprobarán un incremento entre 500,000 y un millón de b/d.
Fue fundada el 14 de septiembre de 1960 con la iniciativa del venezolano Juan Pablo Pérez Alfonso. Inicialmente estaba integrada por Arabia Saudita, Iraq, Irán, Kuwait y Venezuela.