Beneficiar con mayores ingresos a los diferentes municipios de Panamá por la extracción los minerales no metálicos, como la arena, la piedra y la tosca, es uno de los retos de la reforma al Código Minero.
Sin embargo, según algunos sectores dedicados a este tipo de minería, el aumento propuesto en los tributos municipales por extracción podrían ser traslados al consumidor, si se aprueban las reformas.
En el Artículo 33 del proyecto se estipulan los cambios, por ejemplo, la extracción de yarda cúbica de arena o piedra pagan actualmente menos de B/0.40 en impuestos municipales y pasarían a B/1.00.
Estos números son a criterio de la Cámara Minera de Panamá (CAMIPA) excesivos.
“No podemos hacer aumentos que sean del 700% o del 1,000% como subir la piedra de B/0.13 a B/1.00, pues es un alza enorme”, dijo Zorel Morales, director ejecutivo de la CAMIPA.
No obstante, el viceministro de Comercio e Industrias, Ricardo Quijano, contestó que estos aumentos buscan dotar a los municipios de más recursos para fiscalizar las actividades de explotación en su entorno y además, realizar mejoras sociales en sus comunidades.
Ambos representantes dejaron claro que están dispuestos a negociar los nuevos aumentos a la minería no metálica.
Impacto.En la opinión de Morales, de “dejarse los aumentos como están, se van a ver afectadas las obras de interés social o los proyectos que el gobierno tiene: una gran cantidad de obras civiles en construcción”.
A esto, el geólogo Gustavo Pinilla, específico que el proyecto al Código de Recursos Minerales, sube los impuestos municipales en más de 600% y en los pagos de los cánones más de 4,000%”.
Pinilla añadió que “impactará negativamente en el precio de los materiales de construcción como el concreto, bloques, asfalto, adoquines, tejas y otros, por lo que recomendó, sean revisados en una comisión donde participen los sectores involucrados.
En tanto, la situación preocupa a Pedro Detresno, representante del sector de bienes raíces de Panamá y miembro de la Cámara Panameña de la Construcción (CAPAC), quien dijo que el mercado no resiste un aumento más y que este se vería reflejado en el precio de las viviendas y demás.
La situación no crea nerviosismo en el viceministro de Comercio e Industrias, Quijano, pues contestó, que “las canteras tienen muy buenas utilidades hoy y sencillamente uno no puede pensar que cada vez que vas a poner algo impositivo van a ir a subir los precios”.
El alto funcionario anexó que “mientras lo permita el código y el medioambiente, podemos dar más concesiones para que haya competencia, y así no van a poder subir los precios a los materiales de construcción porque están en competencia”.
Estas propuestas de aumentos por la extracción se dan cuando el más reciente sondeo de la Autoridad de Protección al Consumidor y Defensa de la Competencia, dejó en evidencia que a diciembre de 2010, el promedio de venta de la yarda de arena es de B/35.68 en sectores como Betania y B/32.90 en San Miguelito.
En este caso, la arena tendría un impuesto que pasaría de B/0.30 o B/0.40 a B/1.00.
Igualmente, en el caso de la piedra, en San Miguelito se oferta la yarda en B/28.82 y en Betania vale en promedio B/28.00 y pagarían en impuestos a los municipios menos de B/1.00.
Para Zahadia Barrera, directora de la Dirección de Recursos Minerales, al ofertarse la yarda en decenas de balboas en varios productos, da a entrever el margen de ganancia de las empresas, por lo que es justo que aporten más a los municipios, de donde sale el material que venden.