El grupo japonés de electrónica anunció ayer que prescindirá de 1.200 de sus 1.400 empleados temporales antes de que acabe el mes de marzo a causa de la crisis económica que ha hundido la demanda de semiconductores.
Según la agencia local Kyodo, la compañía no renovará los contratos temporales de sus trabajadores en ocho plantas de producción de semiconductores NEC Electronics y en sus subsidiarias de Yamagata, Shiga y Kumamoto, entre otras provincias.
NEC considera inevitable recortar puestos de trabajo ante la caída en la demanda de semiconductores, que previamente le ha obligado a recortar la producción.
Esa también es una de las principales razones de que otra gran empresa japonesa de la electrónica, Sanyo Electric, anunciase ayer una revisión a la baja de su previsión de resultados financieros para el año fiscal 2008, que concluirá en marzo de este año.
Esa compañía, que recientemente acordó su fusión con Panasonic, pronosticaba con anterioridad un beneficio neto de 392 millones de dólares, pero ahora cree que no tendrá ningún beneficio positivo.