Economía

Necesidades urbanísticas se acentúan en la capital

Expertos en urbanismo plantean la necesidad de un plan integral de urbanismo donde se realicen estrategias cónsonas con la realidad actual y futura de los diferentes sectores de la urbe.


La falta de planificación urbana en el país se puso de manifiesto al desarrollarse el “boom” inmobiliario.

Los proyectos de vivienda, centros comerciales y la construcción de edificios en las áreas de mayor atractivo de la capital, han puesto en evidencia la necesidad de crear nuevas infraestructuras, que en muchos sectores deben ser inmediatas.

 

Ejemplo de esto es el área de la Avenida Balboa, Punta Pacífica, Costa del Este, San Francisco, áreas revertidas y la Calle 50, entre otras.

La falta de infraestructura se hace latente en materia de viabilidad, suministro de agua potable, y en el sistema para la disposición de aguas servidas.

Igualmente, en algunos casos obedece a la demanda de energía y servicios telefónicos, cuyas necesidades se adelantan a la capacidad de las entidades responsables de brindar tales servicios.

 

Y es que en la ciudad capital el caos vehicular, la falta de estacionamientos, calles sin aceras proporcionadas y las pequeñas paradas de buses, continúan acentuando con el tiempo.

Debido a esto, la Cámara Panameña de la Construcción (CAPAC)le viene exigiendo a las autoridades correspondientes que tomen las medidas pertinentes.

De no tomarse, advierte que se producirá un estancamiento previsible del sector, afectando no sólo a la industria de la construcción, sino también a la economía en general.

 

Jaime Jované, presidente de la CAPAC, dice que la desaceleración que experimenta la construcción, por la crisis financiera internacional, se puede aprovechar para adecuar y actualizar la infraestructura actual.

De esta manera, agrega, cuando pase la crisis la ciudad tendría las condiciones necesarias para soportar el crecimiento inmobiliario en los próximos años.

Legislación.
En Panamá existe la Ley 6 del 1 de febrero de 2006, la cual reglamenta el ordenamiento territorial para el desarrollo urbano.

 

También en el 2007 se decretó la reorganización del Consejo Nacional de Urbanismo, mismo que fue creado en 1999, pero que había desaparecido.

Este consejo es denominado CONAUR y es el organismo responsable de dictar y coordinar la ejecución de las estrategias y de las políticas de desarrollo urbano, del gobierno central y de las entidades descentralizadas a nivel nacional.

También existe el Plan Metropolitano de las áreas de Panamá y Colón, en donde se establecen las guías de organización territorial comprendido en la región metropolitana del país.

Sin embargo, expertos como Martín Isaac Donderis, Álvaro Uribe, Alberto Arosemena y Jaime Jované, coinciden en que se debe dar cumplimiento a la ley de urbanismo. Según estos analistas, se debe hacer un plan de ordenamiento integrado, cónsono con la realidad actual y futura de la ciudad.

Indicaron que si no se resuelven los problemas actuales, estos podrían empeorar y llegar a un colapso.

Medidas.
El arquitecto y planificador urbano, Alvaro Uribe manifiesta que la primera necesidad urbanística es el transporte colectivo. En su opinión, se requiere un cambio de modelo hacia un sistema de buses o un tren ligero. Añade que hace falta la revisión de áreas que no pueden manejar la demanda y la intensidad de uso que se les está exigiendo, por falta de calles e infraestructuras adecuadas.

También indicó que en el corto plazo es preciso que se elaboren los planes de ordenamiento y la creación de oficinas de planificación local (municipios).

En el mediano plazo, dice, es preciso recuperar la función pública de la planificación urbana en una entidad adecuada (Ministerio de Urbanismo o Autoridad Urbana) y en el largo plazo se debe hacer un programa de educación urbana.

Por su parte, Alberto Arosemena, miembro de la Sociedad Panameña de Ingenieros y Arquitectos (SPIA), señala que se tiene que legislar sobre los programas de ordenamiento territorial y las estrategias para su implementación, como instrumento regulador.

Señala que se requiere hacer un estudio del actual sistema de iluminación pública.

También aduce que se deben ampliar aquellas vías en las que se pueda adicionar un tercer carril.

Arosemena plantea que es necesario hacer planes de ubicación y diseño de nuevos estacionamientos, dependiendo de las zonas donde se concentran bancos, instituciones gubernamentales, comercios y oficinas, a fin de solucionar la falta de estacionamientos.

Polos de desarrollo.
Los urbanistas también plantean la necesidad de visualizar las nuevos polos de desarrollo.

Para Uribe, en Panamá Oeste, Arraiján debe ser replanteado en función del nuevo centro urbano de Panamá Pacífico en Howard.

Mientras, en Panamá Este se debe decidir la expansión lineal hacia Chepo, o la más compacta en torno a Pacora.

Sobre la Transístmica también hay que escoger y poner normas entre un modelo lineal hacia Colón, uno más compacto entre Las Cumbres y Pedregal o una mezcla de ambos.

Por su parte, Arosemena indica que el desarrollo inicial sería el sector Oeste de la capital, hacia el eje Arraiján- La Chorrera y el sector Este hacia la 24 de diciembre- Mañanitas.

Estos polos de desarrollo requerirán un plan de ordenamiento, tanto del diseño del territorio como de la infraestructura necesaria para que el plan de manejo y desarrollo se pueda implementar, articulando los sectores próximos como punto de partida de los planes sectoriales (inexistentes por ahora).

En tanto, para el presidente de la CAPAC es necesario el ordenamiento territorial y uso de suelo para poder establecer las normas de edificación, con el fin de que las nuevas construcciones respeten y se preocupen por compartir con el entorno.

“La ley de urbanismo existe, pero pienso que el problema es que no hay un marco general, las leyes son muy particulares y puntuales. Hay que tener pues, un marco general y un ordenamiento territorial y así ver el tipo de actividad económica en los diferentes sectores y basados en eso ver las necesidades de la infraestructura”, comentó.

Panamá tiene todos los estudios necesarios para que sea mucho mejor. El problema está en que los gobiernos cambian la prioridad del desarrollo de infraestructura. Ejemplo, la carretera Panamá- Colón, son 72 kilómetros y en 40 años no es posible que no se haya hecho antes.

En la ley se regula mucho por densidad. La ley limita los máximos permitidos, pero no regula los mínimos y entonces hay lugares como San Francisco de la Caleta donde hay una mezcla de unidades unifamiliares con unidades de alta densidad. Es preciso que esto se resuelva.

Los panameños adolecemos de soluciones integrales. Por ejemplo. Todos los sistemas están controlados por los “cuellos de botella”. En la cinta costera hay que terminar el tramo hasta el puente de Las Américas para poder desahogarlo, porque si no va a llegar al Casco Viejo y se trancan las vías.

En los corredores, Panamá es el único país del mundo donde el usuario paga para hacer fila. Hoy hay procesos electrónicos donde se demora 3 segundos pasar por un peaje electrónico automático.


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361295
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América