El Consejo de la organización Internacional del Café (OIC) empezó ayer en Londres su reunión anual con el reto de negociar un nuevo tratado que satisfaga las demandas de los pequeños cafetaleros, responsables de un 70% de la producción mundial.
Después de que en la última sesión ordinaria, el pasado mayo, el Consejo sentó las bases del contenido del nuevo acuerdo, que debe sustituir al actual, que expira en el 2007, los 74 países miembros han presentado ahora sus propuestas.
"Ahora entraremos de lleno en el debate de las propuestas", dijo a Efe el director ejecutivo de la OIC, el colombiano Néstor Osorio.
De momento -añadió-, se ha consensuado ya que el acuerdo no se modificará por completo, como pretendía al principio Estados Unidos, sino que "se enmendarán algunos puntos", para lo que es posible que se cree "un grupo negociador".
Uno de los principales puntos de discusión, planteado por varios países y la organización no gubernamental Oxfam, es que el futuro acuerdo del café represente mejor a los pequeños productores que representan más la producción.