Economía

Negocio millonario provoca una lluvia de denuncias


Denuncias cruzadas que dejan en el aire fuertes sospechas de irregularidades en el otorgamiento de licencias para la explotación de juegos por internet, fueron la consecuencia directa del escándalo desatado por BETonSports.com al afirmar que Panamá aprobó una ley a la medida del empresario Anel "Bolo" Flores para que la única manera de ingresar al negocio sea a través de una sublicencia concedida por él.
International Cybergaming Corp. es hasta el momento la única empresa que cuenta con una licencia, que según BoS fue concedida en tiempo récord y, pese a que el contrato se firmó en marzo, todavía no comenzó a funcionar.
La Gaceta Oficial del 3 de febrero de este año publica la resolución número 065 (del 25 de octubre de 2002) por medio de la cual la Junta de Control de Juegos aprueba el reglamento para la organización de los juegos de suerte y azar y las actividades que originan apuestas realizadas a través de sistemas de comunicación electrónica. Mientras que el 20 de marzo se emite concepto favorable "al contrato que suscribirá el Ministerio de Economía y Finanzas, en representación del Estado con la empresa International Cybergamming Corp. por la administración y operación de un casino completo".
La Junta de Control de Juegos asegura que esta empresa reunía todos los requisitos legales y fue investigada durante cuatro meses antes de concederle la licencia. Mientras que BoS entiende que sería imposible obtener una licencia debidamente aprobada dentro del marco de tiempo en que fue otorgada. "Claro que había poco por revisar, dado que la empresa del señor Flores nunca había estado envuelta en asuntos de juego", agrega.
La empresa tica denunció que el gobierno panameño le permitió a Flores colocarse en una posición privilegiada entre la industria del juego por Internet y el otorgamiento de una licencia. "Debido a esto, tanto el país como los negocios legítimos interesados en Panamá, sufrirán en su posibilidad de beneficiarse con su crecimiento".
David Carruthers, director ejecutivo, afirmó que BoS trabajó con la Junta de Control de Juegos (JCJ), además de haber conversado con muchos funcionarios panameños por más de dos años (desde el 2000 al 2002), con la esperanza de expandir sus operaciones hacia Panamá.
Bos estaba preocupada por la forma en que el reglamento se había esbozado, "esencialmente, porque esta no se puede adherir a ninguna legítima empresa de apuestas deportivas, sino solamente a casinos por Internet, situación que aún persiste", comentó Carruthers.
El interés de BoS por ingresar a Panamá, se complementó según su director, cuando el secretario ejecutivo de la JCL, Herbert Young Rodríguez y otro miembro no revelado del organismo, viajaron a Costa Rica para reunirse con los representantes de Bos (agosto de 2001), "quedando ambos evidentemente impresionados por el tamaño, la solidez y el profesionalismo de esta compañía".
Explicó que posterior a la visita, Young invitó a los directivos de BoS a visitar a Panamá (diciembre de 2001), para que conocieran a varios funcionarios del gobierno de Mireya Moscoso y vieran las "facilidades disponibles para la expansión de sus operaciones".
Aseguró que en unas de las reuniones participaron los ministros de Economía y Finanzas, de Trabajo y Desarrollo Laboral, junto al gerente de la JCJ. Esta reunión incluyó el compromiso de la empresa para emplear a más de 250 personas durante el primer año, la cantidad de espacio que ocuparía, el tipo de regulación que sería más conveniente para Panamá y para la operación de empresas de apuestas deportivas.
Sin embargo, las buenas relaciones no durarían demasiado porque la reglamentación aprobada finalmente distaba mucho de las expectativas de BoS y le cerraba las puertas a su inquietud de obtener una licencia. La maxima autoridad de la Junta de Control de Juegos negó todo esto y dijo que esta empresa nunca se acercó a ellos (ver nota aparte).
Pero la irregularidad más importante, según el criterio del director ejecutivo de BoS, se presentó poco después, porque en octubre de 2002, el reconocido industrial azucarero y bananero, Anel "Bolo" Flores, visitó a BoS para ofrecerle una sublicencia, bajo la licencia que planeaba obtener de la JCJ.
Manifestó que Flores quería a cambio del ofrecimiento de la licencia de operación, recibir el 10% de las ganancias netas de BoS, quien no estaba interesada en convertir a Flores en un socio no-contribuyente.
Agregó Carruthers que a solicitud de terceras personas, se decidió llevar a cabo otras reuniones en Costa Rica y Panamá, para tratar de eliminar el 10% solicitado por Flores a BoS, pero no hubo manera de salirse de esta situación y pagar solamente los derechos establecidos por el gobierno. En este sentido, Carruthers indicó que en la forma en que esto se encontraba estructurado, Panamá ganaría unos cuantos miles de dólares al año, mientras que Flores recibiría más de siete cifras por año.
Herbert Young-Rondríguez, secretario ejecutivo de la Junta de Control de Juegos (JCJ) y antiguo "zar anticorrupción" durante un breve lapso, desmintió categóricamente las denuncias realizadas por BoS quién afirmó que la Junta le impidió la libre postulación para una licencia de operación. "La empresa en mención no se ha acercado a la JCJ para solicitar nada", aseguró.
Estamos interesados en que empresas se establezcan en Panamá, esto no está dirigido a perjudicar a los panameños, ya que está dirigido al exterior con empleados nacionales, agregó.
Calificó de malintencionadas o tendenciosas, las aseveraciones de los empresarios costarricenses ya que la idea de la JCJ es la entrada de más empresas a este negocio, porque así Panamá estaría ganando.
Si otra empresa cumple con los requisitos está seguro que la JCJ, el ministerio de Economía y Finanzas, la Contraloría General y la Asamblea Legislativa estarían gustoso de aprobar nuevas licencias.
De acuerdo con la Junta de Control de Juegos (JCJ), los Juegos de Comunicación Electrónicos (apuestas deportivas) están reglamentados desde agosto del año pasado bajo la Ley No. 65 del 2002. Young Rodríguez manifestó que esta es una actividad con mucho futuro ya que Panamá cuenta con todas las condiciones para que los operadores de juegos de azar por Internet se establezcan en este país.
Panamá posee cinco cables de fibra óptica, moderno centro bancario, moneda estable, sistema de comunicación muy superior a otros países y sobre todo una reglamentación que se basa en los más altos estándares, señaló Young-Rodríguez.
"Tenemos todas las condiciones de ser líderes en materia de la industria de juegos por Internet, ya que lo somos en la industria de juegos en general". Explicó que se han utilizado las reglas de calidad del Estado de Queensland en Australia y de Canadá por su gran reputación.
En materia de juegos por Internet hay industria con muy mala reputación como las islas del Caribe y otros con excelente como la Comunidad Europea, Australia y Canadá.
El secretario ejecutivo aseguró que este negocio en Panamá no está establecido sin fundamento, sino por el contrario, para su estudio se dieron conversaciones con un consultor recomendado por la Organización de los Estados Americanos, quien aportó opiniones y apoyo sustanciales en esta labor.
Además de establecerse controles, se creó un capítulo especial para la prevención del lavado de dinero por medio de este tipo de actividad. Se fijó un impuesto mínimo para obtener de esta manera el surgimiento de empresas que generen un mayor número de empleos.
A manera de ejemplo, explicó que en Costa Rica hay alrededor de 5 mil personas empleadas en esta industria con un salario mínimo de 750 dólares mensuales. Por lo que explicó, que lo ideal es que en Panamá esta actividad se desarrolle en un ambiente seguro para el apostador.
Con el fin de proteger al operador local se impide que los panameños puedan jugar por Internet, es decir esta reglamentación es dirigida hacia el extranjero. Una persona desde un país determinado con sólo acezar a una página web en un casino autorizado por la JCJ, podrá jugar sin que de esta manera afecte a los operadores locales, sostuvo.
La JCJ informó que hasta el momento solo se ha autorizado a la empresa International Cybergaming Panamá la licencia para este tipo de actividad, sin embargo aún se encuentran en trámites para la consignación de la fianza y los preparativos para iniciar operaciones.
A esta dependencia del Ministerio de Economía y Finanzas le tomó cuatro meses analizar a la empresa International Cybergaming Panamá quien cumplió con los requisitos expedidos.
"Esta fue la razón por la que se le otorgó en diciembre del año pasado la licencia para operar", afirmó Young-Rodríguez. Señaló también, que una vez a la semana se dan reuniones entre la JCJ e inversionistas extranjeros interesados en establecerse en el país.
El empresario Anel Flores, negó rotundamente que haya pedido el 10% a la empresa BoS para cederle a su vez, una sublicencia para operar en Panamá en el negocio de apuestas por Internet.
Al contrario, denunció que "esta empresa ha tenido varios escándalos publicados en diarios de Costa Rica, por lo que el grupo al que represento, decidió no entrar con ellos debido a que su trayectoria no era la más deseable".
Obviamente, sustentó el empresario, al descartarse algún tipo de negociaciones con ellos, ahora hacen este tipo de declaraciones. "Ellos vieron a Panamá para entrevistarse con nosotros...nosotros les dijimos de todo plano que su negocio no llenaba los parámetros con lo que queríamos iniciar en aquí", aseguró Flores a El Panamá América.
Flores está en el negocio de apuestas deportivas por Internet bajo una sublicencia de International Cybergaming Corp. Expresó que actualmente se está trabajando para desarrollar este nuevo tipo de negocios en Panamá.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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