Jorge de la Torriente mira la pantalla de la computadora, observando cuidadosamente la actividad de la Bolsa para determinar si perderá o ganará dinero en las operaciones de hoy. Un año atrás, parecía que todo el mundo se enriquecía comprando y vendiendo acciones que sencillamente sólo subían.
Pero de la Torriente, un arquitecto convertido en corredor, conoce de primera mano por qué otros se han retirado del negocio activo de la compra y venta diaria de acciones.
"No es que pierda dinero todos los días", dijo de la Torriente, que trabaja en Broadway Trading, en Miami, pero que todavía labora en algunos proyectos de arquitectura para ayudar a pagar sus cuentas. "Pero es más duro de lo que yo pensaba".
Hasta el punto máximo del mercado el pasado marzo, las operaciones de compra y venta diarias, las hechas por internet y las operaciones después de horas de oficina eran popularísimas. El norteamericano promedio suplementaba
sus ganancias comprando y vendiendo online por las noches o bien dejaba sus empleos y tomaba trabajos de compra y venta a tiempo completo. Inicialmente, muy pocos se quejaban de las pérdidas y las personas aumentaban sus cuentas online con ganancias procedentes de las acciones de tecnología.
Ahora, la actividad de compra y venta diaria ha disminuido como resultado de la disminución del mercado y la caída de las acciones tecnológicas que muchos pequeños inversionistas han llegado a poseer. Muchos inversionistas han cambiado sus estrategias de compra y venta y, en algunos casos, sus carreras.
Martin Butler, de Boca Raton, pasó a las operaciones de compra y venta diarias en 1998, cuando acciones como las de Dell y Microsoft subían a nuevas alturas todos los días. Pero dijo que perdió miles de dólares y que abandonó ese tipo de operaciones cuando el mercado comenzó a fluctuar indiscriminadamente.
Ahora trabaja como agente de bienes raíces en Rentfree, en Deerfield Beach, y dice que así disfruta de un ingreso más estable.
"No necesito los dolores de cabeza de la compra y venta diaria", dijo Butler.
"Muy pocas veces compro acciones hoy en día".
Los críticos de la compra y venta diaria predijeron desde hace mucho tiempo que una vez que un mercado en descenso se implantara, la estrategia de vender acciones minuto a minuto llegaría a pararse en un momento determinado.
Hasta ahora, la realidad no ha sido exactamente como las predicciones. Si bien muchos como Butler se han retirado, otros semiprofesionales, experimentados corredores diarios han logrado sobrevivir y todavía constituyen una fuerza en el mercado.
Ivan Katz, de 31 años, todavía encuentra muy emocionante el estilo de vida del corredor de bolsa. El ha estado trabajando en eso a tiempo completo desde hace más de tres años, en Generic Trading, en Boca Raton. Llega allí a las 9 a.m. y se marcha a las 4:45 p.m., con bastante tiempo para cenar con su esposa e hija. El dice que vende acciones todos los días: algunos días 40,000 acciones, y otros, tantas como 120,000.