La compañía suiza Nestlé presentó ayer su mayor fábrica de bebidas instantáneas, ubicada en la localidad estadounidense de Anderson (Indiana), y que entre 2006 y 2011 habrá absorbido una inversión de 529 millones de dólares.
La producción de la planta, que tendrá unos 93.000 metros cuadrados, se dedicará a atender la creciente demanda en el mercado estadounidense de sus productos líquidos Nesquik Listo para Beber y Coffee-Mate, ambos renovados para que incluyan menos cantidad de azúcar.
"Queremos seguir siendo la primera compañía en nutrición, salud y bienestar del mundo y ser reconocida por ello. La fábrica de Anderson supone una plataforma para impulsar esta estrategia en Estados Unidos", explicó ayer el consejero delegado de Nestlé, Paul Bulcke, en una teleconferencia.
Bulcke destacó que, "en estos difíciles momentos en el ámbito económico Nestlé sigue creciendo e invirtiendo con una proyección a largo plazo".
Entre agosto de 2006 y junio de 2008, la firma suiza invirtió 359 millones de dólares en la fabricación de esta planta y centro de distribución, lo que entonces supuso la mayor inversión de capital acometida por Nestlé.