La multinacional suiza Nestlé redujo su deuda el año pasado y dispone actualmente de 4,051 millones de euros (5,023 millones de dólares) de flujo de caja, lo que constituye un récord.
En 2003, el líder mundial del sector alimentario redujo su deuda neta de 9,555 a 9,235 millones de euros (11,844 a 11,451 millones de dólares), según informó ayer la empresa.
La relación entre deudas netas y fondos propios, que era de un 38% en 2002, mejoró hasta un 42% el año pasado, lo que permite al grupo conservar la excelente calificación de riesgo de AAA, algo de lo que se felicitó su presidente, Peter Brabeck.
En 2001, la deuda de Nestlé alcanzó la cifra de 12,357 millones de euros (15,322 millones de dólares) debido sobre todo a la adquisición del grupo estadounidense de alimentos para animales Ralston Purina, por la que pagó 11,700 millones de dólares.
Brabeck dijo ayer que la empresa no prevé de momento ninguna nueva compra importante para crecer más, aunque no descartó pequeñas adquisiciones para reforzar su posición en determinados sectores.
El empresario reiteró en ese sentido que Nestlé no está interesado en adquirir los activos del quebrado grupo italiano Parmalat, pero se ofrece a ayudar a los países latinoamericanos a gestionar cualquier planta de esa multinacional que pudieran comprar.
Parmalat tiene fuertes intereses en empresas relacionadas con el sector lácteo en toda América Latina.