Nicaragua y los organismos internacionales continúan negociando un plan de ajuste económico para el año 2001, que incluye compromisos que deberá cumplir éste país, en especial una disminución del gasto público, informó ayer una fuente financiera.
El representante del Banco Mundial en Nicaragua, Ulrich Lachler, manifestó a la prensa local que una misión del Fondo Monetario Internacional (FMI) inició la semana pasada la negociación del tercer año de ajuste económico, proceso que no ha concluido.
Lachler coincidió con lo expresado por el presidente nicaragüense, Arnoldo Alemán, de que las medidas de los organismos financieros son "duras", pero señaló que no serán más que las de hace tres años, porque "las condiciones económicas de hoy no son diferentes".
Señaló que no sólo la situación económica local es más dura, sino que también en el ámbito internacional por la espiral creciente de los precios internacionales del petróleo, y la caída de los precios de los productos de exportación, como el café.
Lachler afirmó que el programa busca apoyar al Gobierno en la preparación de la Estrategia de Reducción de la Pobreza.
"Una lucha eficiente contra la pobreza implica bajar el gasto público en lo general y por ello realizamos un estudio de la estructura del gasto", indicó el funcionario.
El presupuesto nacional de este año es de 1.098 millones de dólares y el gasto público de 237 millones de dólares.
Lachler expresó que el objetivo es orientar el gasto público, en el que se incluye el de inversión, para acelerar el combate a la pobreza, porque la comun internacional pide que su impacto entre los pobres sea eficiente.
Admitió que los funcionarios nicaragüenses sostienen que carecen de flexibilidad presupuestaria para ajustar el gasto corriente (de salarios y mantenimiento de las instituciones del Gobierno), pero por eso debe someter a revisión.
No obstante, la "presión" para reducir el gasto público puede ser menor, si aumentan los niveles de ingreso, como la recaudación, o se concreta la privatización de la empresa pública de telefonía, pendiente desde el año pasado, dijo.
Lachler indicó que también revisarán los subsidios estatales, en sectores que no precisó, no porque los organismos estén en contra de ellos sino por la necesidad de establecer si rinden el fruto esperado.