El ministro de Fomento, Industria y Comercio de Nicaragua, Edgard Guerra, reafirmó ayer, que su país no derogará un arancel a los productos de Honduras, a menos que éste "desista de usurpar nuestros espacios marítimos en el mar Caribe".
El contencioso se originó el 30 de noviembre de 1999 cuando Honduras ratificó un tratado con Colombia firmado en agosto de 1986, sin el aviso previo a Nicaragua, que rechazó bajo el alegato de que atenta contra 130.000 kilómetros cuadrados de su mar territorial en el Caribe. Nicaragua reaccionó el 7 de diciembre de 1999 a la actitud de su país vecino, con la aplicación del arancel de un 35 por ciento a los bienes y servicios de Honduras adicional a los existentes, que llama "impuesto patriótico o de la soberanía", todavía vigente.
Ambos países recurrieron a la Corte Centroamericana de Justicia, que dictó la medida cautelar a Honduras de abstenerse de ratificar el tratado, que Tegucigalpa no acató, y después ordenó a Managua la derogación del arancel, que Nicaragua tampoco obedeció.
La instancia judicial regional realizó ayer, martes, una audiencia oral para ventilar la acusación de Nicaragua contra Honduras por la supuesta violación de mecanismos de la integración centroamericana y deberá pronunciarse a más tardar el 21 de septiembre próximo.