Los nicaragüenses que reciben remesas familiares, en su mayoría utilizan ese dinero sólo para cubrir su subsistencia, según encuestas del Fondo de las Naciones Unidas para la Alimentación (FAO), informó ayer, la prensa local.
Las remesas familiares, que de acuerdo con el Banco Central suman unos 500 millones de dólares al año, no son usadas para desarrollar algún proyecto de vida sino que en su mayoría se utiliza para comer, según el estudio de la FAO y la Fundación Ford.
Ambas instituciones han realizado encuestas, especialmente entre campesinos, de Managua, Chinandega (oeste del país) y Carazo (sur de Nicaragua), entre unas 350 familias. Según los sondeos, el 57.1% de quienes reciben unos 100 dólares mensuales de sus familiares en el exterior, lo utilizan sólo para adquirir alimentos, e igual porcentaje de quienes reciben hasta 200 dólares al mes.
De acuerdo con la encuesta, sólo el 28.57% de quienes reciben remesas utiliza ese dinero para asuntos no relacionados con la compra de comida, y son menos aún los que ahorran ese dinero. La mayoría de los consultados afirmó que tiene familiares que han emigrado a Costa Rica en busca de empleo, otra alta proporción dijo que sus familiares trabajan en Estados Unidos, y un sector menor que los suyos trabajan en otros países, según el estudio.
El estudio de la FAO y la Fundación Ford apunta que la principal razón de los nicaragüenses para migrar a otros países es la falta de empleo, y en segundo lugar la búsqueda de mejores oportunidades o de una mejor remuneración por su trabajo.