Durante una comparecencia en el pleno del Senado antes de la votación del texto, Monti aseguró que, con la aprobación de este plan de ajuste, Italia podrá afrontar la “gravísima” crisis económica y financiera que vive Europa “con la cabeza alta”.
“Pedimos con el plan de ajuste sacrificios significativos, pero inferiores a los que deberíamos adoptar si la emergencia continuara”, comentó Monti, quien invitó a los italianos a adquirir títulos de deuda pública para aliviar la presión sobre ellos en los mercados.
El primer ministro aseguró que no existe crecimiento económico sin disciplina financiera.