China anunció ayer que no autorizará ninguna nueva aerolínea nacional hasta el año 2010, al tiempo que canceló más de 300 vuelos locales entre agosto y octubre, a fin de descongestionar sus abarrotados cielos.
El sobrecalentamiento de la industria aérea china se ha convertido en una amenaza para la seguridad del sector, debido a la escasez de pilotos y a la capacidad limitada del espacio aéreo y los aeropuertos, explicó la Administración General de Aviación Civil del país.
No obstante, el organismo sí permitirá el establecimiento de nuevas aerolíneas de carga que empleen mayoritariamente a pilotos extranjeros y operen por la noche, según la agencia estatal Xinhua.
También son bienvenidas las líneas aéreas que utilicen aviones de fabricación china y vuelen en el oeste y el noreste del país, las zonas más remotas y menos desarrolladas.
La administración decidió también cortar 336 vuelos operados por compañías nacionales que salían de Pekín o llegaban a la capital olímpica a partir del 15 de agosto y hasta finales de octubre.