Los supermercados de La Habana presentan ayer problemas de abastecimiento en productos cárnicos y embutidos, después de que los huracanes "Ike" y "Gustav" causaran la pérdida de más de 5.300 toneladas de alimentos, según el ministro de Comercio Interior, Marino Murillo, citado por medios de comunicación oficiales.
Se salvaron otras 20.000 toneladas de productos de la canasta básica "por la acción de los trabajadores del sector", afirmó el ministro pero, hay escasez de alimentos.
Esther Díaz dijo a Efe que viajó sin suerte desde Guanabacoa, pueblo situado al este de La Habana, hasta el centro de la ciudad, "rastreando perros calientes" y que pensaba seguir camino a las tiendas del oeste, "que siempre están mejor surtidas".
Los ciclones arrasaron esta isla de 11,2 millones de habitantes entre el 30 de agosto y el 9 de septiembre, dejando al menos siete muertos, veinte heridos y pérdidas multimillonarias en todos los sectores.
Antes de los ciclones, Cuba ya importaba el 80 por ciento de los alimentos que consume.
La demanda de carnes, embutidos y pastas es alta en los mercados habaneros, algunos abarrotados en los últimos días. El panorama oscila entre neveras vacías y el anuncio de la llegada gradual de nuevos surtidos.
La situación varía de comercio en comercio, pues en algunos se anuncia la fecha de llegada de las mercancías.