Las declaraciones del funcionario se dieron luego que el gerente de La Fortuna, Jacques Lepage, denunciara que, aunque en 1999 no se había normado el sector eléctrico, el ERSP ha tratado de regularlo indirectamente a través de condiciones inaceptables con las distribuidoras de electricidad, que no les permiten firmar contratos con las generadoras por más de 2 años.
Alegando el empresario que estas disposiciones han llevado al consorcio norteamericano a paralizar todas sus inversiones en Panamá. Arroyo explicó que el ERSP no dijo que los contratos son a 2 años sino que puede extenderse hasta 8 años, pero "esa decisión responde al método de compra que cada quien establece".
Agregó que "entre más corto sea el período de una licitación en un mercado donde hay nuevos oferentes al proceso de generación mayor será la oportunidad de verificar el mejor precio y equilibrar los riesgos".
El funcionario del ERSP recordó que las distribuidoras compran energía y trasladan ese costo a las tarifas; entonces la responsabilidad de éstas, es tratar de comprar en las mejores condiciones y, el trabajo del ERSP es verificar que este precio se transfiera lo menor posible.
"No hay nada en las reglas que impida hacer licitaciones a 8 años, pero se debe respetar las intención de las empresas distribuidoras de obtener el mejor precio para el consumidor" manifestó.
Sin embargo, reconoció que si ese mecanismo de dos años resulta ser costoso está la alternativa de volver a licitar, pero si el precio resultante es muy alto habrá que declarar la licitación desierta.
Arroyo reiteró que "no se ha dado un cambio de reglas sino un pliego de licitación que las generadoras consideran no es conveniente y les causa un nivel de incertidumbre". De acuerdo con el funcionario estatal, el dilema radica en que las empresas generadoras (Bayano, La Fortuna y La Estrella) están frente a un proceso de licitación de compra de energía, que antes compraba la Empresa de Trasmisión Eléctrica (ETESA), y que ahora compran las propias distribuidoras (Edemet-Edechi-Unión Fenosa, Elektra Noreste) de forma directa mediante licitaciones.
Esas generadoras - dice Arroyo - preparan un pliego y definen cuáles son las condiciones de compra. Bajo estas circunstancias, las generadoras se quejan de algunas disposiciones que están consignadas en esos pliegos.
Las denuncias planteadas por las empresas generadoras incluyen, no sólo los procesos de licitación, sino también la necesidad de comprar mayor cantidad de energía.
En este último punto el funcionario sostuvo que se debe hacer un balance de cuánta energía sea obligante comprar para evitar un desabastecimiento de energía, y que el usuario pague altos costos.
Arroyo aseguró que el ERSP está revisando los puntos que denuncian las empresas generadoras, pero resaltó "que cada quien escoge donde quiere resolver sus problemas y en este caso La Fortuna eligió los medios de comunicación".