LA posible renuncia de David Nalbandian al equipo para el 2007, el futuro del capitán Alberto Mancini y el cambio de jugadores son las interrogantes que quedan planteadas en Argentina tras la decepción que significó perder la final de la Copa Davis en Moscú.
Esas incógnitas se irán despejando con el paso de los días y las semanas, porque ahora es el momento del balance, tras un año en el que la legión argentina ratificó que puede pelear posiciones de privilegio con los mejores del planeta.
Mancini tiene ganas de seguir, "si se replantean algunas cosas", y en el caso de Nalbandian, parte de su entorno le pide que renuncie al menos a la serie de febrero en Austria para concentrarse en su carrera individual.
"Yo quiero seguir, pero hay que modificar algunas cuestiones", dijo a periodistas argentinos Mancini en Moscú, luego de llevar a la formación de su país a jugar la segunda final del tradicional torneo por equipos.
El capitán planteó la necesidad de realizar una reunión entre los tenistas, sus entrenadores y los dirigentes "para evaluar todo lo que pasó". Rusia fue un justo campeón, pero estoy seguro de que estuvimos muy cerca.