La entrada en vigor ayer, primer día laborable de septiembre, de una normativa que permite a tiendas y supermercados de Grecia vender productos caducados a bajo precio ha despertado polémica en un país golpeado por la crisis.
Con la norma se autoriza a los negocios de alimentación, la comercialización de productos cuya fecha de “consumo preferente” haya vencido, siempre que se haga en estantes separados a precios más bajos. Dentro de la categoría de productos que se pueden vender también entra cierto tipo de alimentos de larga duración que podrán ofrecerse al público con descuento después de su fecha de caducidad. La oposición ha criticado duramente al Gobierno por la medida.