Corría el año 1850, la fiebre del oro desatada en California atraía a miles de personas deseosas de explorar la posibilidad de hacerse ricos. En Panamá comenzaba la construcción del primer ferrocarril interoceánico en el mundo y con ello una de las épocas doradas del país. A pesar de estar unidos a Colombia nada impedía la circulación a escondidas del dólar que traían los miles de arriesgados y ambiciosos hombres, que esperaban llegar a Estados Unidos. Casi 50 años más tarde el peso colombiano desaparecía y el dólar se hacia de curso legal en la Zona del Canal.
Fue entonces un 26 de junio de 1904 que Panamá daba paso a la creación de un sistema dolarizado, con la firma del Acuerdo Monetario con EU.
El acuerdo fue firmado por William Howard Taft, secretario de Estados Unidos y por la parte panameña los firmantes fueron Eusebio Morales y Ricardo Arias.
"Históricamente los panameños siempre han preferido utilizar el dólar, y esto evitó que cuando la guerra de los mil días que causara la devaluación del peso colombiano, el país enfrentará una crisis monetaria fuerte", indicó a El Panamá América Eudoro Jaén, ex gerente de la Caja de Ahorros de Panamá.
El Acuerdo Monetario se firmó con la intención inicial que los norteamericanos que trabajaban en la Zona del Canal pudiesen utilizar el dólar en ese territorio, ya que así se facilitaba la forma de pago por parte de Estados Unidos a sus militares u otros servicios. Sin embargo, como era de esperarse el dólar sobrepaso las fronteras del área canalera y comenzó a circular entre todos los hombres y mujeres en el país, que preferían el billete verde.
Curiosamente, ese acuerdo nunca fue ratificado por ninguno de los órganos correspondientes en los Estados Unidos, sin embargo, nunca se dió una objeción en ese país, y desde ese momento el dólar se convirtió en la moneda de curso legal en el país, explicó Jaén.
Esa decisión de los miles de panameños e inmigrantes llegados para la construcción del canal y el ferrocarril interoceánico fue un ingrediente que se añadió a la historia de la relación con Estados Unidos.
A través de los años Panamá siempre se ha caracterizado como un país atractivo para las inversiones extranjeras, especialmente las de origen norteamericano. Esto en gran parte por contar con una economía dolarizada, con fortaleza financiera y sin tener que sufrir los embates económicos de sus vecinos del área.
"En Panamá hay dinero y se vive bien" es la frase que muchos extranjeros que llegan por primera vez al país, suelen decir. Y es que en medio de un paisaje de edificios altos, autos lujosos, la vida nocturna entre otros, son símbolos para muchos que en el país se vive bien.
Esta buena forma de vivir no se debe específicamente al no haber adoptado una moneda dura, sino más bien al no haber tenido que crear un banco central, para que dictara la política monetaria.
Una economía dolarizada produce estabilidad monetaria caracterizada por bajísimas tasas de inflación. Y es que el uso del dólar genera condiciones para crear y desarrollar una sólida economía de servicios, muy visible en el centro bancario y en las operaciones que realiza la Zona Libre de Colón.
Además como el Estado no tiene la facultad de emitir dinero, ningún gobierno de turno no puede utilizar este recurso para tapar el déficit estatal.
Situación que si se ha visto reflejada en muchos países de la región, lo que ha traído al final del año una inflación exagerada y devaluaciones de las monedas locales.
Tras la guerra de la Independencia de EU, el Congreso adoptó el sistema decimal. Los primeros dólares estadounidenses se acuñaron en Filadelfia, por el Gobierno federal, en 1794, tras aprobarse la ley Monetaria de 1792. El dólar de oro era muy pequeño y sólo circuló entre 1849 y 1889.
Desde entonces, los dólares en circulación, tanto billetes como monedas, han sido fiduciarios, su valor viene dado por su poder adquisitivo, y no por su valor de intercambio por metales preciosos.
El dólar estadounidense, desde que se aprobó la ley de Reservas de Oro, ha sufrido varias devaluaciones.
Hoy, más del 60% de las reservas de divisas mundiales se conservan en dólares, y más de la mitad de la riqueza privada mundial; más de dos tercios del comercio mundial se negocia con dólares.
La inflación es mínima, existe un sistema bancario y monetario abierto. Esto ha permitido que existan bajas tasas de interés y gran facilidad de crédito, no existente en los países de la región.
Lo anterior también ha permitido la accesibilidad a la vivienda con gran facilidad a las personas de estratos recursos, y todo tipo de financiamientos.
En los últimos años El Salvador y Ecuador han iniciado todo un proceso de dolarización, sin embargo, aún les hace falta mucho para fortalecer su sistema, indicó Eudoro Jaén.
A pesar que El Salvador inicio sus proceso de dolarización mucho después que Ecuador, le ha ido mucho mejor en la práctica que a su vecino suramericano.
Además ninguno de los dos países eliminaron sus bancos centrales y esto hace una gran diferencia sobre el caso panameño, que nunca ha tenido la necesidad de dictar una política monetaria, acotó Jaén.
Por otro lado, la dolarización en los países del área los obliga a adoptar fuertes medidas de ajustes impuestas por el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional.
En el caso ecuatoriano en su momento el Fondo Monetario Internacional, le impuso 167 condiciones para tener la posibilidad de accesar a créditos del organismo.
"La historia de El Salvador es diferente, ya que ellos gozan del beneficio del envío de remesas por los inmigrantes que viven en Estados Unidos", anotó el ex gerente de la Caja de Ahorros de Panamá.Una economía dolarizada produce estabilidad monetaria caracterizada por bajísimas tasas de inflación. Y es que el uso del dólar genera condiciones para crear y desarrollar una sólida economía de servicios, muy visible en el centro bancario.
Nuestro dólar de cada día
Una economía dolarizada produce bajísimas tasas de inflación, e igualmente favorece un ambiente de tasas de intereses bajas.