Panamá debe diversificar su economía, sin embargo, no debe poner en riesgo la competitividad en el sector servicios, lo que a juicio de Francisco Vega, jurista experto en tributación y miembro de la firma Ernest & Young, es lo que se hará con la aplicación del impuesto que se cobrará a los ejecutivos que reciban dinero en concepto de gastos de representación.
Vega precisó que las grandes transnacionales escogen los países en los que se instalarán de acuerdo con los costos de operación y facilidades que se les ofrezca para desarrollar sus actividades.
"En la medida en que se incrementen los costos para operar en Panamá nos hacemos menos competitivos, particularmente cuando se trata de ejecutivos transitorios", dijo Vega.
El cobro de este nuevo impuesto se hará con el propósito de tener los fondos disponibles para el pago de una pensión a los viudos. Esto se logrará, de acuerdo con la ley que está pendiente de sanción por parte del Organo Ejecutivo, a través del pago de una cuota a la Caja de Seguro Social (CSS) de quienes reciban gastos de representación.
Vega indicó que en el caso de Panamá, que tiene un Producto Interno Bruto (PIB) que depende en un 70% del sector servicios, existe la necesidad de mantener esa fuente de ingreso y no renunciar con este tipo de medidas a las actividades tradicionales que soportan el desarrollo de la economía.
Expresó que cuando alguien se establece en Panamá, tiene que pagar como persona natural cuatro tipo de contribuciones o impuestos en la planilla: el riesgo profesional, impuestos sobre la renta, seguro educativo, y la cuota del seguro social. Las cargas para una planilla son de aproximadamente 33%.
Según Vega, con la reciente presión fiscal que se pretende aplicar, no se ha tomando en cuenta que los ejecutivos que vienen a Panamá en forma transitoria, sin desplazar mano de obra panameña, contribuyen con el consumo local y la demanda laboral.
En otros países, por ejemplo, se le aplica una tributación especial y se definen impuestos que no afecten la competitividad de las empresas. Indicó que contrario a lo que se pretende, si más empresas regionales se establecen en Panamá, se multiplica el efecto del consumo y el movimiento comercial, lo que se refleja en los ingresos del fisco y de la Caja de Seguro Social.