Más de mil trabajadores de una fábrica de la marca de relojes japonesa Citizen en China se declararon en huelga para pedir mejoras laborales en la ciudad de Shenzhen, en el segundo paro de este tipo que se produce en factorías de la firma en el gigante asiático, informó ayer la prensa oficial.
Aunque se informó de la huelga ayer, ésta comenzó hace una semana, cuando los 1,178 empleados de la fábrica Guanxing Precision se quejaron de que los patronos no han desarrollado un prometido sistema de pensiones y además deducen de su sueldo las pausas tomadas para ir al baño.
Reuniones entre obreros y responsables de la factoría fracasaron, por lo que los primeros decidieron ir a la huelga.
En junio se produjo otra huelga, en esa ocasión de 700 trabajadores, en una fábrica de Citizen en el sur de China, Xinmin Guanli Precision Timepiece (en la ciudad de Dongguan).
Aquellos huelguistas (más de la tercera parte de una plantilla de 2,000 empleados) comenzaron su protesta después de que la compañía pidiera a sus empleados trabajar en fines de semana para recuperar dos días de trabajo perdido tras la rotura de sistemas de aire acondicionado.
El pasado año, una ola de huelgas sacudió numerosas factorías en China, donde también resultaron especialmente afectadas las compañías japonesas