El café Palmira va encaminado a convertirse en un producto orgánico
- EL Palmira será degustado en el Mercadito Biológico en tres presentaciones como el arábigo normal, el paché -que es uno secado dentro de la bellota del café y más dulce que el normal- y el geisha.
- El producto aún no se registra como orgánico pero, según María Arrocha, consultora, va encaminado a ese punto, pues aún quedan algunos puntos que definir en la cadena de producción del grano.
- Otro de los puntos que abarcó la consultoría fue los patrones (diseños de imagen para el logo del café y diferentes suvenires como tazas y pines). Estos patrones, según explicó Arrocha, estuvieron inspirados en diseños precolombinos con la finalidad de salvaguardar la cultura.
Unos 18 pequeños productores de café de la región de Palmira de Boquete en la provincia de Chiriquí harán realidad su sueño a partir del mes de agosto, cuando comercialicen de forma directa su producto en la ciudad capital.
Los consumidores locales y hasta extranjeros podrán degustar del café, bajo la marca Palmira, en el Mercadito Biológico, un minimercado ubicado en San Francisco.

El producto será vendido a los clientes servido en tazas, inicialmente. Sin embargo, ya los productores están organizados en la Asociación Café de Conservación y otros rubros, con el objetivo de adquirir un préstamo que les permita empacar el café y venderlo en distintos sitios.
Fernandino Quiróz, presidente de la asociación, indicó que para ellos, como pequeños productores, la oportunidad de comercializar el café es algo que esperaban con ansias.
La iniciativa fue posible a través de un programa impulsado por la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (Ompi), que tenía la finalidad de proveer a los productores las herramientas comerciales y legales del branding (mercadeo) y de Propiedad Intelectual para que comercialicen directamente sus productos, según manifestó María Arrocha, abogada en Propiedad Intelectual y consultora del proyecto.
Quiróz añadió que aún quedan muchas cosas por trabajar como por ejemplo el empaque del producto. Detalló que en su caso cuenta con 12 hectáreas de café.
El Palmira se produce desde los mil 200 metros sobre el nivel del mar y guarda la peculiaridad que se cultiva de forma sostenible. Hay distintas variedades como: caturra rojo, catuay, arábigo y geisha.
Arrocha agregó que los cafetos están sembrados en el bosque y conviven con otros tipos de árboles frutales, es decir que no están cultivados como monocultivos (cuando hay una extensión de terreno cultivada de una sola especie); esto permite que no estén expuestos a las plagas.
Programa
De acuerdo a la especialista, la iniciativa impulsada por la OMPI busca bajar los márgenes de pobreza y salvaguardar las tradiciones del área donde se desarrolle.
La consultoría tardó tres años. En el caso de Panamá se contó con el apoyo de entidades como el Ministerio de Comercio e Industrias (Mici) y el Ministerio de Desarrollo Agropecuario (Mida).
Uganda y Tailandia fueron los otros países seleccionados para realizar las consultorias a pequeños productores de algodón y tejidos y bordados autóctonos similares a las molas.
El programa finalizó en Panamá en diciembre de 2013 con la marca propiamente registrada como colectiva.
Informó Arrocha que una consultoría como la recibida gratuitamente por los productores fácilmente tiene un costo de unos 20 mil dólares.
Con el préstamo que esperan recibir los productores, además de empacar el producto, realizarán los trámites de registros sanitarios correspondientes.