Medida
- “Algunos bancos deberían obtener capital”, dijo el presidente del BCE, Mario Draghi, el 10 de octubre en Nueva York.
- De todos modos, “por lo que vemos hoy, la situación no es mala”, dijo. “En el último mes y medio, hemos visto que varios bancos están en condiciones de obtener capital, por lo cual las perspectivas son mejores”.
El inminente chequeo de los balances bancarios de Europa, por parte del Banco Central Europeo, implicará que “tres pares de ojos” estudien los libros de las entidades crediticias a los efectos de asegurar su credibilidad, dijo Benoît Coeuré, miembro de la Junta Ejecutiva.
“La forma en que lo haremos este año diferirá de la forma en que se realizaron las dos pruebas de resistencia anteriores”, dijo Coeuré en un evento en Washington. “Toda cifra proporcionada por los bancos tendrá un primer control del organismo supervisor nacional; luego un segundo en el nivel europeo, en Fráncfort, y después un tercero por parte de auditores independientes”.
El BCE, que tiene sede en Fráncfort, asumirá la supervisión de las entidades crediticias de Europa en el marco de una unión bancaria que busca evitar una repetición del caos financiero que causó la crisis de deuda soberana.
Antes de entrar en funciones el año próximo, el BCE realizará un estudio en tres etapas de la salud del sistema que culmina con una prueba en la que se simulan situaciones difíciles.
La evaluación de los balances anterior a las pruebas de resistencia será “una forma de despejar la idea de que los activos valen mucho menos de lo que parece”, dijo Coeuré. “Para eso hace falta claridad”.
Las entidades crediticias han tenido que someterse a dos pruebas de resistencia desde 2010, en las cuales ocho bancos no pasaron la última ronda.