El Mercado Común del Sur y la Unión Europea iniciaron ayer en Buenos Aires una nueva ronda de negociaciones sobre un acuerdo de asociación que ambas partes se han comprometido a cerrar antes de finales de año.
Aunque los negociadores han manifestado "voluntad política" para avanzar en las tratativas, el asunto más controvertido es el de los subsidios que los países de la UE aplican a sus productos agrícolas, indicó a EFE Branko Andjic, asesor de prensa del bloque europeo.
"En estas últimas semanas había claramente una voluntad política de ambos lados de que las negociaciones prosperen esta vez y un cierto optimismo acerca de las posibilidades de que ambas partes comprendan las limitaciones y los márgenes para mejorar las ofertas, que parece que se van equilibrando", destacó.