Economía

Nuevo aroma en café panameño


Ante los problemas frecuentes que surgen por las circunstancias financieras en los mercados internacionales, la producción de café especial en Panamá se ha convertido en una de las alternativas de desarrollo para los agricultores del país.
Su exquisita calidad, como su nombre lo identifica, debe reunir una serie de requisitos de excelencia a fin que logren únicamente con su olor satisfacer los gustos de reyes.
Aunque su cultivo representa una alternativa para sacar del despeñadero que enfrenta el sector de café nacional, involucra grandes inversiones en lo que refiere a la adquisición de semillas y de terrenos que sean favorables para obtener un buen fruto.
La degustación de una suculenta tasa de esta bebida, involucra una inversión elevada que va desde la búsqueda de un lugar estratégico geográficamente, que permita el desarrollo adecuado del fruto, que es lo que hace el surguimiento de las diferentes variedades, hasta la inversión en maquinarias especiales para su industrialización.
Chiriquí, una de las provincias que más produce el rubro en el país, está amparada por la presencia de las faldas del Volcán Barú, cuya altura alcanza más de 11 mil 500 pies que modifican el clima de manera adecuada en las zonas cafetaleras, en donde surge gran variedad de microclimas, muy especial para su desarrollo.
En las tierras altas de Panamá, se cuenta con la semilla original para el café especial, la cual fue introducida por los años de 1980.
Desde este momento, con el esfuerzo de muchos hombres y mujeres se ha logrado mantener y lograr beneficios para este sector que tiene elevada aceptación internacionalmente.
La adquisición de este fruto de excelente calidad, permite la industrialización del grano, que hoy es conocido como el café Gourmet, que desde hace más de cinco años es desarrollado por parte de empresas como Café Ruiz, que hoy ha logrado inclusive exportarlo hacia mercados internacionales como: Chile, Europa y Estados Unidos.
La industrialización del café especial a café Gourmet involucra un proceso muy estricto que inicia con la recolección de la cereza, que debe hacerse con mucho cuidado para evitar que durante este proceso se registren golpes que vayan a provocar efectos en su sabor.
Seguidamente se continúa con el “proceso húmedo”, en donde se mantiene el fruto por varios días en preservación, para continuar con el secado en donde se logra disminuir hasta en un 11% de humedad.
Este paso es considerado el más especial, pues sino se realiza en el tiempo preciso se puede perder la calidad. Le sigue el proceso del pilado en donde se separan los granos de acuerdo al tamaño de los milímetros que tengan.
El tratamiento del tostado, otro de los procesos delicados de la industrialización, requiere mucha atención y conocimiento para adquirir la especialidad para la fabricación del café gourmet.
El molido, que puede ser micropulverizado o fino, se hace con la ayuda de maquinarias especiales. Después de este proceso se adquieren las diferentes bebidas entre las saborizadas como son: Amaretto, Irish Cream, Vanilla Hazelnut, Chocolate Almond, Hazelnut, Macadamia Nut, Raspberry, Chocolate Raspberry & Cream, Macadamia Nut & Cream, Cinnamon Hazelnut & Cream, para darle un toque especial.
Al menos un 70% de calidad del café que se produce en las tierras altas de Chiriquí pueden considerarse como especial, y son reconocidos en el ámbito mundial, lo cual mantiene en ventaja la producción nacional.
Durante la última subasta o catación de café mundial, que se hizo en Boston para el mercado oriental, los panameños adquirieron una elevada aceptación, al punto de que al menos un 60% fue adquirido y el resto fue destinado a Estados Unidos y Europa.
Esto significa que aún la industria de café panameña puede salvarse, ya que tiene una ventana abierta que requiere de atención y dedicación por parte de los agricultores nacionales.
Plinio Ruíz, propietario de la empresa Café Ruiz, situada en el distrito de Boquete, Chiriquí, quien desde hace más de 50 años se mantiene dentro de la industria cafetalera, comentó que ante este panorama la única opción que le queda al sector nacional es el cultivo de los cafés especiales.
Indicó que dentro de la empresa Ruíz producen diversas variedades de café de exportación, que se adquieren de fincas seleccionadas. De igual manera adquieren los gourmet y las bebidas saborizados que tienen muy buena acogida sobretodo en los mercados americanos y japoneses.
Destacó que la industrialización de café gourmet es considerada hasta más especial que la fabricación de vinos. Hace un mes esta empresa realizó el primer embarque de un contenedor con destino a Chile, lo que es considerado como histórico, porque aunque habían exportado anteriormente, no lo habían hecho, en estas magnitudes.
A pesar de tener reconocida calidad, la industria cafetalera nacional se encuentra en una posición bastante grave por las bajas económicas que se han dado internacionalmente.
Ante ello, Ruiz consideró que si no se logra un cambio en la política agropecuaria comercial nacional, difícilmente se van a lograr mayores beneficios.
Panamá exporta al menos unos 120,000 sacos de café especial al año, en donde se involucra la participación de más de un centenar de productores de las tierras altas. No obstante, si se mejorara la política gubernamental el sector pudiera adquirir mejor relevancia y aceptación mundial.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América