Hace exactamente un año, el mercado de electricidad de Panamá sufrió un cambio sustancial, cuando la estatal de electricidad conocida como IRHE fue dividida en ocho empresas, y la mayoría de sus acciones fueron vendidas a poderosos consorcios internacionales.
Durante la operación del IRHE, la generación, la transmisión, distribución y comercialización estaban bajo el control de la entidad.
Sin embargo, con la reestructuración y privatización de la institución, esta labor se dividió y actualmente la labor de distribución está a cargo de tres empresas: Metro Oeste, Chiriquí y Noreste.
Mientras, la generación recae en cuatro compañías que se encargan de operar las hidroeléctricas de Fortuna, Chiriquí, Bayano y la termoeléctrica de Bahía Las Minas.
Por su parte, la transmisión de energía desde las diferentes generadoras quedó a cargo de la Empresa de Transmisión Eléctrica, S.A. (ETESA), que opera como un ente privado, pero cuyas aciones permanecen en poder del Estado.
Con esta reestructuración el mercado eléctrico nacional ha cambiado de forma notable y ahora las cuatro empresas de generación le venden energía a las tres de distribución, que le comprarán a la compañía que les ofrezca los mejores precios y a su vez la comercializan con los usuarios, en una operación que se asemeja mucho a las transacciones que se realizan en la Bolsa de Valores.
En este mercado la empresa de transmisión funciona como transmisor y administrador, ya que por medio de sofisticados aparatos y mediciones, determina desde el Centro Nacional de Despacho qué generadora ofrece el mejor precio de la electricidad diariamente.
ESTRUCTURA DEL MERCADO
En el nuevo mercado mayorista de electricidad existen agentes consumidores (empresas de distribución y grandes clientes) y agentes productores (generadores, autogeneradores y cogeneradores), en ambientes distintos, que no obstante, guardan una relación estrecha.
Estos a su vez se desarrollan en lo que se conoce como el mercado de contratos, el mercado de despacho y el mercado ocasional, el primero de ellos refleja las transacciones de mediano o largo plazo con condiciones y precios acordados entre las partes.
En este renglón los contratos son administrados por la Empresa de Transmisión hasta febrero del 2002, después de esta fecha los distribuidores contratarán directamente a través de un proceso de libre concurrencia supervisado por el Ente Regulador.
Por su parte, en el mercado de despacho se establece que las unidades generadoras deben ser despachadas con base a costos variables de operación ascendente.
Del apartamiento entre los compromisos contractuales, la realidad del despacho y la demanda surge el mercado ocasional, en el cual se realizan operaciones de energía de corto plazo, cuyo precio se determina cada hora con el costo variable de la última planta despachada.
En el mercado mayorista de contratos los distribuidores deben contratar el 100% de su participación en la demanda máxima de generación y sólo podrán contratar potencia firme de largo plazo. Además se les permitirá mantener una generación propia hasta por un 15% de su demanda.
En el mercado mayorista también se efectúan liquidaciones horarias para determinar las diferencias entre los contratos y el despacho, estas diferencias se venden o se compran en el mercado ocasional. Igualmente se realizan transacciones de potencia, que son pagadas a un precio fijo acordado.
A corto plazo (todos los días), se realizan transacciones en las que compran potencia los agentes consumidores (distribuidoras) que tienen una demanda por encima de lo que han contratado y agentes productores (generadores) cuya potencia puesta a disposición está por debajo de sus compromisos contractuales.
Asimismo se ofrece potencia a los agentes consumidores que tienen una demanda por debajo de lo que han contratado y agentes productores cuya potencia puesta a disposición excede sus compromisos contractuales. A estas transacciones de corto plazo se les llama compensaciones de potencia y se procesan a base de ofertas diarias.
NUEVAS TENDENCIAS DEL MERCADO
De acuerdo a Ricardo Barranco, gerente general de ETESA, la tendencia del mercado ocasional es a la baja, lo que es una buena noticia para los usuarios, ya que se podría traducir en una baja en las tarifas a mediano plazo.
Explicó que esto se debe a que después del 2002 en los contratos que efectúen las distribuidoras con las generadoras los precios serán mejores que los que se dan en estos momentos en el mercado ocasional, donde la generación tiene un precio que oscila entre los 4 y 6 centavos.
Explicó que el mercado nacional de electricidad actualmente se desarrolla de una forma satisfactoria y la labor de generación es tan robusta que se ha podido exportar energía hacia Centroamérica.
No obstante, en el sector de transmisión existen ciertas debilidades, debido a que sólo operan dos líneas que vienen desde Chiriquí hasta Panamá.
A pesar de esto, Barranco explicó que con la construcción de las nuevas líneas Panamá II, que servirá en Panamá Este, Panamá Colón II y la Valadero Panamá II, que llegará desde Chiriquí hasta Pedregal, se deberá solucionar este problema.