Tener una deuda pública como Nación para avanzar en programas de inversión o costear los gastos que no se pueden pagar con el flujo de cajas, le implica a Panamá tomar compromisos históricos, que en estos últimos dos años representaron el pago de $3,815.3 millones en capital y $1,643.3 millones en intereses. Esto le permite al país mantenerse al día con sus pagos; sin embargo, el monto de la deuda sigue creciendo y generando nuevas obligaciones.