Economía

Nuevos conceptos de mercadeo


La intensidad de la competencia que desató la globalización y el refuerzo posterior que ha recibido del comercio por Internet, ha hecho que el mercadeo haya ido variando de una comunicación en un sentido: Empresa a Cliente, a una de doble vía: Empresa-Cliente, Cliente-Empresa.
La toma de conciencia de que ninguna empresa puede tener éxito si sus clientes no le vuelven a comprar, ha hecho del Servicio al Cliente un tema crucial de las empresas sometidas a una competencia cada vez más intensa.
Por otra parte, la facilidad para adquirir los mismos equipos productivos ha hecho que la calidad de los productos de un competidor y los de otro, llegue a ser, si no igual, muy parecida. Esto ha hecho que la primera reacción sea volver a basar la competencia en el precio.
Sin embargo, la experiencia muestra que, cuando llega ese momento, el conocimiento del cliente obtenido de esa nueva dimensión del mercadeo, Cliente-Empresa, si se ha sabido traducir en productos y servicios que llenen mejor las expectativas de los clientes, marca la diferencia que permite a la empresa adquirir clientes leales.
Sus expresiones más actuales son el Servicio de Clientes Entusiastas (Raving Fans Service) y el Customer Relationship Management, CRM. El CRM es una filosofía gerencial que ha dado origen a un conjunto de softwares con el mismo nombre, que desarrollan técnicas para registrar, clasificar y recuperar la información adecuada para este manejo.
En estas columnas me interesa explorar, no las técnicas - que irán evolucionando rápidamente - sino la filosofía que da sustento a este nuevo enfoque gerencial. Como he insistido repetidamente, pasó el tiempo en que la empresa creaba productos (bienes y servicios) y buscaba a quien venderlos, lo que se puede expresar también como la decisión de crear productos estándares que, por estar destinados a múltiples clientes, entrega a éstos la tarea de decidir en qué y cómo utilizarlos.
Desde la enseñanza del Dr. W. Edwards Deming a los japoneses en 1950, se sabía que la opinión de los clientes era básica para que el desarrollo de nuevos productos tuviera éxito. Sin embargo, las dificultades para conocer individualmente a todos los clientes, hizo que se agruparan de acuerdo con la suposición de la empresa, de quienes tuvieran gustos y necesidades similares, expresadas como un promedio de los que conformaban cada grupo.
El potencial de la Era Informática ha reorientado el interés de un ficticio "cliente medio", a cada uno como persona irrepetible. Así, para que cada cliente quede "realmente contento" con el servicio que recibe, es indispensable que ocurran adecuada y oportunamente, a lo menos cuatro hechos:
Que sepamos lo que el cliente quiere en la forma más precisa posible. Que tengamos la capacidad de elaborar o de reunirle exactamente lo que quiere. Que tengamos la capacidad de hacérselo llegar con oportunidad y Que podamos brindárselo a un precio mejor que el de los competidores y, a la vez, que responda con ventaja al valor que el cliente asigna a este servicio.


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25975
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América