El fisco argentino aprobó ayer nuevos controles destinados a reducir la evasión fiscal, que afectan a los centros de enseñanza privados, a las urbanizaciones o “barrios cerrados” y a los agentes de bolsa y operadores de bonos.
Las medidas aprobadas refuerzan la política del Gobierno de Cristina Fernández para aumentar la recaudación y “desdolarizar” la economía.
Con ese objetivo, el Gobierno argentino ha impuesto duras restricciones cambiarias, conocidas popularmente como “cepo al dólar”, y ha exigido también controlar las facturas de servicios y de la lista de la compra.
Los cambios aprobados afectan a representantes en bolsa de sujetos en el exterior, donaciones y liquidaciones a productores de seguros, que tendrán que declarar al fisco de forma mensual.
Los agentes de bolsa y operadores de bonos además deberán convertir los títulos públicos y privados liquidados en moneda extranjera a su equivalente en pesos, según una resolución publicada ayer en el Boletín Oficial.