Si ya de por sí cuesta encontrar un trabajo teniendo experiencia y años de formación a las espaldas, cuesta todavía más a los jóvenes que todavía no tienen formación práctica, sino simplemente, una titulación universitaria.
En las ofertas de empleo publicadas en las bolsas de trabajo “online” se observa que la experiencia se ha convertido en un requisito.
Ya que la experiencia es un punto tan valorado, un profesional joven debe buscar la forma de poder mostrar que tiene experiencia, aunque sea en forma de voluntariado. Es decir, puede colaborar con alguna organización y pedir que le den una constancia de su asistencia y de las labores que ha desarrollado.
Es importante además que en las carreras que incluyen práctica como opción de grado, una vez finalizado el tiempo requerido, el estudiante les pida a los supervisores quedarse unos meses más. De esta forma, ven su interés en aprender y hasta se abren grandes oportunidades de que lo contraten si coincide el tiempo con algún puesto vacante. Esto es fundamental porque la experiencia que va a tener es de la rama que ha estudiado, pues muchos se gradúan y consiguen un trabajo que no tiene relación con su carrera y en algunos casos resulta desventajoso.
Por otra parte, debe tomar la juventud como un punto a su favor. No tiene experiencia, pero sí otras cualidades que se valoran. Por ello, utilice esa fuerza a su favor y en una entrevista de empleo, ponga en práctica su iniciativa, motivación y explique por qué le gustaría formar parte de ese proyecto empresarial. Por otra parte, siga formándose constantemente, ya que el conocimiento es muy valorado.
Por otra parte, en general, también existen épocas muy buenas como el verano para acceder al primer trabajo, ya que justo cuando muchos trabajadores se van de vacaciones, es cuando otros encuentran una oportunidad.