El plan presupuestario que presentó ayer el presidente de EE.UU., Barack Obama, para el año fiscal 2014 incluye un recorte del 1.5% ($615 millones) para las tareas de seguridad nacional, aunque centra recursos en la detención y deportación de extranjeros criminales.
Según el plan presupuestario Obama ha solicitado al Congreso $39 mil millones en fondos discrecionales para el Departamento de Seguridad Nacional, una baja del 1.5% respecto al presupuesto en 2012.
Por otro lado, aporta $221 millones para la contratación de otros mil 600 agentes de la Patrulla Fronteriza y equipos móviles para agilizar la inspección de pasajeros y cargamentos en todos los puertos del país.
También destina $114 millones para ampliar y mejorar el programa federal “E-Verify” que permite verificar el estatus migratorio de los empleados.
El plan provee $494 millones para la investigación y desarrollo de medidas para la seguridad cibernética, la detección de explosivos, entre otras.
Además de aportar $4,800 millones para la seguridad de la aviación.