Más de dos décadas después del fin de la Guerra Fría, el presidente de EE.UU., Barack Obama, promulgó una ley encaminada a la normalización de las relaciones comerciales con Rusia, pero que ha levantado ampollas en Moscú porque también impone sanciones a rusos que violen los derechos humanos.
El Senado aprobó la versión final de la legislación el 6 de diciembre, con votos de legisladores demócratas y republicanos, que permite “las relaciones comerciales normales y permanentes” con Rusia, condición que se requiere de todos los miembros de la Organización Mundial del Comercio (OMC).