Para evaluar la acción de los gobiernos en materia económica hay que pasar revista a los objetivos de la política económica coyunturales y estructurales y sus horizontes de plazo en el proceso de cumplimiento.
Entre los objetivos en el corto plazo están alcanzar el pleno empleo de los factores de la producción; crecimiento sostenido de la producción; estabilidad de precios, y el equilibrio externo y en el largo plazo, los objetivos implican cambios estructurales como: expansión de la producción; mejora en la asignación de los factores productivos; satisfacción de las necesidades colectivas; mejora en la distribución de la renta y la riqueza; protección y prioridades a determinadas regiones o industrias. Como objetivos secundarios a largo plazo observamos: mejora en las normas de consumo privado; seguridad de abastecimiento; mejora en el tamaño o en la estructura de la población y reducción de la jornada laboral. (Cuadrado Roura, 2001)
En Panamá identificamos como objetivos de política coyuntural del Gobierno en los escasos meses de labor, la estabilización de los precios de los alimentos (costo de la Canasta Básica y disminución de la inflación); reversión de la tendencia a la baja del crecimiento económico; ordenamiento y justicia tributaria en algunas concesiones del Estado (Puertos, Zona Libre de Colón, Áreas revertidas, entre otras). A largo plazo: un cambio de sistema de transporte público: liderada por el metro bus, ferrocarril metropolitano, cambios en la estructura tributaria que redistribuye ingresos, construcción de viviendas populares, entre las más importantes.