El Obispo Auxiliar de San Salvador, Gregorio Rosa Chávez, afirmó ayer que se deben “imponer correctivos éticos” al proceso de globalización de la economía, al cual calificó de “excluyente y deshumanizante” y generador de una mayor brecha entre ricos y pobres.
Rosa Chávez dijo, en una entrevista con el Canal Doce de la televisión local, que debe abrirse el debate en el país a los temas económicos nacionales y la globalización, asunto que es analizado por la Iglesia Católica de América Latina que prepara un informe que será publicado a finales de este año.
“Internamente el debate debe abrirse más a estos temas económicos y espero que el aporte de la Iglesia en América Latina sea un ingrediente interesante porque no es justo que nos embarquen en procesos económicos que afectan a todos sin que nos permitan a los ciudadanos decir nuestra palabra y hacer propuestas”, expresó.
Rosa Chávez afirmó que “está muy claro” que la globalización “está generando más pobreza y va haciendo mucho más grande la brecha entre ricos y pobres y esto no puede verse con indiferencia, cuando se pretende que la persona viva de acuerdo a su dignidad de persona”.
Añadió que el Papa Juan Pablo II plantea “la globalización de la solidaridad” y que la Iglesia “quiere poner toda su fuerza en darle una respuesta a este fenómeno desde el Evangelio, lo cual supone que la gente asuma responsabilidades, se cree consciencia política en todos los sectores, que los dirigentes se den cuenta”.
Rosa Chávez criticó que en las negociaciones de tratados de libre comercio con otros países, del Acuerdo de Libre Comercio de las Américas (ALCA) y del Plan Puebla Panamá, entre los países centroamericanos y México, “se nos anuncian resultados, pero no hay debate, la gente no puede decir su palabra”.
Indicó que sobre esos asuntos “no se tiene suficiente información”, pero los obispos latinoamericanos “están bien claros que no van a favorecer al continente y en el caso nuestro nos venden las ideas como si esto fuera algo fantástico para el país”.
Aseveró que el presidente de EEUU, George W. Bush, visitó en marzo pasado El Salvador para reunirse con los presidentes centroamericanos para “decirnos hagan una sola región para que tengan futuro, pero el futuro no es para nosotros, es para ellos”.
El obispo insistió en que “si no le ponemos correctivos éticos” a esos procesos económicos “va a ser realmente fatal para todo el continente y para el mundo entero”.
Señaló que la globalización “es un fenómeno irreversible, que está para quedarse, por tanto hay que ver de frente esa realidad y verla con responsabilidad”.