Las relaciones del Gobierno del presidente Hugo Banzer y la sindical Central Obrera Boliviana (COB) tendían a deteriorarse ayer,, apenas se anunció un incremento salarial de hasta el 12,7% para este año, el más alto de la última década.
El aumento de 7,5% a la masa salarial (de unos 650 millones de dólares), 3 puntos menos que el anunciado por el ministro de la Hacienda, José Luis Lupo, en diciembre pasado, provocó la inmediata reacción de la COB, que anunció guerra contra el Gobierno en demanda de un incremento aún mayor.
"De ninguna manera aceptamos este incremento que el Gobierno aprobó sin ninguna reunión con los trabajadores (y) por encima del pliego (petitorio)", afirmó el dirigente sindical Alberto Camacho.
En un intento por conjurar las yas tradicionales protestas de principios de año de los trabajadores descontentos con el aumento salarial, el Gobierno trazó una curva de incremento bajo la filosofía de "más para que ganan menos".
La administración Banzer determinó así elevar el salario mínimo de 355 a 401 bolivianos (62,4 dólares) y estableció una curva que va de 1 a 8% de incremento para quienes ganan entre 401 y 3.000 bolivianos (unos 450 dólares).
El tope de incremento salarial para el sector público y privado es del 12,7%, aclaró el Gobierno tras advertir que sus determinaciones "son innegociables".
El Gobierno aprobó para este año un presupuesto nacional, el más austero de la última década, de unos 28.000 millones de bolivianos (4.402 millones de dólares), 6.000 millones de bolivianos (unos 1.000 millones de dólares) menos que el de este año.
El anuncio oficial de aumento salarial también puso en pie de guerra al combativo sindicato de los profesores, sin embargo uno de los sectores más beneficiados con bonos extrasalariales tras las protestas sociales que en abril y setiembre pasados dejaron poco menos de 20 muertos y 200 heridos en Bolivia.
El gobierno de Banzer enfrenta en el momento un paro de unos 11.000 médicos en demanda de mejoras salariales.
La Paz ha previsto para el 2001 un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) del 4,5%, una inflación de 4 puntos y un déficit fiscal de 3,7%, del PIB estimado en unos 8.000 millones de dólares.
El incremento salarial dispuesto por el Ejecutivo boliviano dobla al menos el índice de la inflación de 3,41% del año pasado.
El signo monetario de Bolivia, el boliviano, se devaluó un 6,67% con respecto a la unidad del dólar de Estados Unidos durante el año 2000, signado por una grave crisis económica determinada por el desempleo y la liquidez.