Economía

OCDE pide que se cobre las infraestructuras hídricas

Una reunión de expertos presentó tres estudios sobre la gestión financiera de los recursos hídricos y advirtió que los subsidios a la agricultura pueden incitar a un despilfarro del agua y a la contaminación.


Los agricultores, que consumen en torno al 70% del agua disponible en el mundo, deben pagar también por las infraestructuras hídricas para favorecer una mayor eficiencia de este recurso, que va a ser cada vez más escaso, según la OCDE.

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), que con ocasión de una reunión de expertos iniciada ayer presentó tres estudios sobre la gestión financiera de los recursos hídricos, también advirtió de que los subsidios a la agricultura pueden incitar a un despilfarro del agua y a la contaminación.

En el informe titulado "Gestión sostenible de recursos hídricos en la agricultura" se dice que "en algunos países, con subvenciones agrícolas más bajas, incluyendo para el agua y la energía, los agricultores son más respetuosos con el entorno y más eficientes".

 

Además, sus autores insisten en que la agricultura "tiene que adoptar estrategias a largo plazo para mejorar el uso del agua plantando variedades de cultivos resistentes a las sequías o a las inundaciones que resultan del cambio climático".

El conocido como "Club de los países desarrollados" subrayó que la agricultura tendrá que doblar su producción para alimentar la población mundial en el horizonte de 2050, y para lograrlo el sector tiene que mejorar su eficiencia en el uso del agua.

Explicó que en zonas en las que el precio del agua para la agricultura ha aumentado, la producción no ha caído, y da el ejemplo de Australia, que ha logrado reducir a la mitad los recursos hídricos utilizados en el riego sin pérdida de ingresos.

 

El consumo de agua por la agricultura en el conjunto de la OCDE se mantuvo prácticamente estable entre 1990-1992 y 2002-2004, aunque hubo notables variaciones en uno y otro sentido en sus países miembros.

En Turquía los usos agrícolas representaron en torno a un 80% más en el periodo 2002-2004 que en 1990-1992, y los incrementos fueron también muy significativos en Nueva Zelanda (alrededor del 70%), Grecia (40%) y Corea del Sur (15%).

En España hubo un incremento, aunque fue algo inferior al de la Unión Europea, que se quedó por debajo del 10%.

 

En el extremo opuesto, los recursos hídricos consagrados a la agricultura bajaron en términos relativos en torno al 75% en la República Checa, alrededor del 70% en Eslovaquia y algo más del 50% en Dinamarca y Holanda.

La OCDE calcula que si se doblara la inversión anual en los países en desarrollo para el aprovisionamiento de agua, de los 15.000 millones de dólares actuales a 30.000 millones, eso reduciría a la mitad la población con carencias en este campo: 1.000 millones de personas carecen de agua corriente y 2.600 millones no tienen acceso a los servicios hídricos básicos, como cloacas.

Para la organización, esas inversiones no sólo permitirían salvar muchas vidas, sino que redundarían en beneficios equivalentes a entre cinco y diez veces el dinero dedicado a esas infraestructuras.

 

De acuerdo con otro de los estudios sobre los precios del agua corriente en los países de la OCDE, las tarifas más elevadas para el consumidor por metro cúbico se dan en Dinamarca (6,70 dólares) y Reino Unido (5,72 dólares).


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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