La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) presentó ayer por Internet un nuevo índice para medir la calidad de vida de las personas y compararla por países, a partir de la ordenación personalizada de las prioridades de cada individuo.
El "índice para una vida mejor" se basa en once parámetros que la OCDE considera que reflejan el "bienestar", pero quiere que sea cada uno el que decida cuáles deben tener un peso relativo mayor o menor para calcular la nota de un país.
Esos parámetros son los ingresos, la vivienda, el empleo, las relaciones sociales, la educación, el medio ambiente, la salud, la satisfacción, la seguridad y la conciliación entre la vida laboral y la vida privada.
Por el momento, el indicador cubre los 34 países de la OCDE, aunque está previsto ampliarlo a los grandes emergentes que son Brasil, China, India, Indonesia, Rusia y Sudáfrica.
La OCDE propone a quien esté interesado en la web que ha creado (http://www.oecdbetterlifeindex.org) que elabore su propio índice para tener una idea de qué parámetros priman los ciudadanos a la hora de evaluar su concepto den lo que es su bienestar.
"No hay ponderación ideal", recordó la OCDE, y señaló que el valor que cada ciudadano otorga a depende en gran parte de factores culturales.
"Estos indicadores son de calidad", destacaron los promotores de la iniciativa quienes puntualizaron que el objetivo no es medir, por ejemplo, el gasto en salud de un país sino su impacto en la población.
Los resultados se pueden compartir por Facebook, Twitter y correo electrónico, y ser remitidos a la OCDE para componer una base de datos sobre las preferencias de sus ciudadanos.
Por el momento, no se pueden hacer comparaciones temporales ya que los datos puestos en línea corresponden a 2009, pero con el tiempo el objetivo es analizar cómo ha evolucionado el bienestar.
El análisis individual de los indicadores permite observar que el mejor país por los ingresos es Luxemburgo y el peor Chile; en la vivienda los extremos están en Canadá y Turquía; en el empleo Noruega y España; en relaciones sociales Islandia y Turquía; en educación Finlandia y México.