Los máximos responsables, de la OCDE, Ángel Gurría, y de la OIT, Juan Somavía, instaron al G20 a que la creación de empleo y la protección social estén en el centro de su acción, y advirtieron de que la ralentización económica podrían duplicar el número de desempleados generado por la crisis.
“La crisis de empleo está afectando de forma particularmente dura a los grupos más vulnerables por el crecimiento del paro de larga duración, la subida del desempleo juvenil y el incremento de la informalidad”, señalaron en una declaración conjunta Gurría y Somavía, antes de concluir: “Esta es la cara humana de la crisis”.
Con motivo de la reunión de ministros de Trabajo que se celebra en París, tanto Gurría como Somavía pidieron a los líderes del G20 que con ocasión de su cumbre en Cannes (Francia), a principios de noviembre, tomen como “una prioridad” de la creación de empleo de calidad.
En particular, porque la ralentización económica constatada últimamente va a poner en entredicho una recuperación del empleo que hasta ahora ha sido “anémica” y no ha permitido absorber a los 20 millones de personas que han pasado a engrosar las filas del desempleo en sus países desde el inicio de la crisis.
Según los cálculos de la OCDE y de la OIT, para que la cifra de parados volviera a los niveles previos a la crisis, el empleo tendría que crecer a un ritmo del 1.3% de aquí a 2015, cuando en realidad este año lo está haciendo al 0.8%, menos del 1% de 2010. De persistir esta evolución, en el horizonte de 2015, el número de parados atribuibles a la crisis se habrá duplicado y llegará a 40 millones en el G20.