El programa de erradicación del gusano barrenador del ganado, se inició en julio de 1998, con la dispersión de moscas estériles en las provincias de Bocas Del Toro y Chiriquí.
Como el programa de erradicación de la plaga sólo cubría las dos provincias mencionadas, el Comité Panamá-Estados Unidos para la Erradicación del Gusano Barrenador (COPEG), organismo que lleva el programa, tomó la decisión de ampliar su cobertura hacia las demás provincias.
Para ampliar esa cobertura el COPEG realizó una inversión de B/.1.5 millones, en el acondicionamiento de sus instalaciones en la ciudad capital.
De acuerdo al Director nacional del COPEG, José Dimas Espinoza, en la actualidad el programa alcanza su cobertura hasta el Canal de Panamá, dispersando unos 40 millones de moscas estériles.
Espinoza aseguró que ese programa ha registrado un avance vertiginoso, porque se ha conseguido una meta en tiempo récord, en conjunto con técnicos y productores, reflejándose un avance del 30% de este programa.
El gusano barrenador es una plaga silenciosa, porque ataca al ganado desde el punto de vista de mortalidad y no de morbilidad, y el ganadero panameño no sabe a ciencia cierta cuánto ha perdido con la presencia de esta plaga, porque no está muy acostumbrado a llevar las cifras económicas de los gastos, que tiene en una finca, sobre todo en el control de plagas, explicó la fuente.
De acuerdo a las cifras manejadas por el COPEG, el productor panameño pierde alrededor B/.10 millones anuales, con la plaga del gusano barrenador.
Estos indicadores llevan a pensar, que la plaga está más consistente en los productores que tienen un mal manejo sanitario, que en aquellos que tienen un buen manejo sanitario.
Por otro lado, Espinoza indicó que el director en la provincia de Chiriquí, del COPEG, Carlos Pittí, estableció un mecanismo de trabajo donde, a través de la dinámica poblacional, pudo ver la incidencia y prevalencia de la plaga y los resultados estadísticos de ese estudio, indican que para la provincia de Chiriquí, la distribución del gusano barrenador es uniforme.
Espinoza aseveró que el desarrollo de la plaga se maneja muy bien en temperaturas como las de la ciudad de David, en la provincia de Chiriquí, mientras que en los lugares fríos, no se refleja el desarrollo de la misma.
Cabe señalar que diariamente se realiza una rutina diaria de dispersión de moscas estériles, siguiendo una ruta previamente diseñada, despegando cada mañana desde el Aeropuerto Internacional de Tocumen.
El COPEG tiene como meta primordial, erradicar el gusano barrenador de nuestro país, y por ello se dispersará la cantidad de moscas necesarias.
Para producir la mosca estéril, el COPEG cuenta con un centro de dispersión y en estos momentos, se instala una máquina adicional para producir mayor cantidad de insectos.
El termómetro del programa de erradicación son los productores, y ellos han hecho cambios de actitudes a fin de eliminar esa plaga tanto del ganado bovino como caballar.
Cabe señalar, que debido al trabajo eficiente de los técnicos del COPEG en Panamá, este país ha sido propuesto por el gobierno de los Estados Unidos, para que sea la sede mundial de lo que es el programa de erradicación del gusano barrenador.
Esta asignación repercute en una inversión de aproximadamente B/.100 millones, y una empleomanía por más de 500 empleados.
Trascendió que el COPEG, a fines de este año, iniciará la construcción de un centro más amplio, que albergará las oficinas administrativas así como una planta de producción de moscas estériles, en la comunidad de Felipillo.
Este centro, no sólo servirá a Panamá, sino también a otros países que desde ya están pidiendo que este país brinde el servicio de erradicación de la plaga.
El director general del COPEG en Panamá explicó que ese organismo es un componente técnico en el cual se erradica al gusano barrenador por un lado, y por otro se dedica a prevenir las enfermedades vesiculares.
Una de las enfermedades vesiculares más temidas en el mundo es la fiebre aftosa, misma que se ha mantenido a raya en la república de Panamá y tanto el gobierno nacional como el estadounidense han decidido que el COPEG sea el organismo encargado del programa de prevención del mal.
El tener el programa de prevención de la fiebre aftosa en nuestro país, le ha dado un gran margen de aceptación a los productores de carne en el mercado extranjero.
Actualmente, el COPEG tiene un puesto cuarentenario en la comunidad de Guabalá, provincia de Chiriquí, y pronto instalará otro muy cerca de la frontera con Costa Rica, a fin de que no se introduzcan animales enfermos a la región, misma que refleja un gran avance del programa.
Para los controles que realiza el COPEG para evitar la movilización de animales con gusaneras, se cuenta con la colaboración de los miembros de la policía, agentes del Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA).
Los fondos para el desarrollo del COPEG es un convenio entre los Estados Unidos y Panamá, en donde establece que el primero aporta el 90% del presupuesto y el gobierno nacional el 10%.
La mosca del gusano barrenador no prefiere entre un perro, una vaca o una persona, por ello es importante que los ganaderos tomen conciencia del problema que representa la plaga, tanto para la salud humana como para la economía nacional.