La constructora brasileña Odebrecht pagó cerca de 6 millones de dólares para indemnizar a algo más de 3.700 empleados despedidos en Ecuador, luego de su expulsión del país decretada por el Gobierno de Rafael Correa, informó ayer la empresa.
La gran mayoría de los despidos corresponden a trabajadores ecuatorianos y tan solo 37 a empleados brasileños, los cuales van a "volver a ser aprovechados" en obras de otros países, según explicó un vocero de la ingeniería en conversación con Efe.