Orgullosa por la responsabilidad que los jefes de Estado y de Gobierno de las Américas han depositado en ella, la Organización de Estados Americanos (OEA) está, no obstante, preocupada por cuestiones tan simples y materiales como de dónde va a sacar dinero para financiar los mandatos recibidos.
Cuando apenas han transcurrido 48 horas desde que los mandatarios se despidieron en Québec decididos a dar un nuevo impulso a la integración de América, la OEA analizó hoy en Washington los logros de esta reunión continental que, en líneas generales, según ha podido constatar