La OIT propuso ayer una serie de medidas destinadas a "revitalizar", modernizar y fortalecer los servicios de inspección del trabajo en todo el mundo, con el fin de impulsar el cumplimiento de leyes relacionadas con las condiciones laborales concebidas para proteger los derechos de millones de trabajadores.
La Oficina Internacional del Trabajo (OIT) destaca que la buena gobernanza en el lugar de trabajo es esencial para el desarrollo económico sostenible.
Las nuevas iniciativas relacionadas con la inspección del trabajo fueron bien recibidas por representantes de empleadores y trabajadores, por sus efectos positivos sobre la competitividad, el crecimiento económico y la generación de empleo.
Las nuevas medidas contribuirán a prevenir algunas de las 2.2 millones de muertes anuales causadas por accidentes y enfermadades ocupacionales, y a enfrentar la difusión de enfermedades como el VIH/SIDA.
Los servicios de inspección efectivos también son cruciales en el combate al trabajo infantil, al trabajo forzoso y a la discriminación laboral.
Las iniciativas propuestas en la Comisión de Empleo y Política Social del Consejo de Administración apuntan a mejorar tanto la calidad como la cantidad de las inspecciones del trabajo, una actividad implica grandes desafíos para las 120, 000 personas que desempeñan esta tarea en el mundo. Los cambios contribuirían a progresar hacia el Programa de Trabajo Decente de la OIT.
Las medidas sugeridas en el paquete para "revitalizar" los servicios de inspección incluyen auditorías tripartitas para ayudar a los gobiernos a identificar y remediar las deficiencias en estos servicios, el desarrollo de códigos de conducta éticos y profesionales, material de información sobre las inspecciones del trabajo, principios internacionales, y herramientas prácticas para evaluación de riesgos, sistemas de administración de salud y seguridad ocupacional, y capacitación especializada para los inspectores.
También se respaldó la propuesta de un sistema integrado para la capacitación en inspección del trabajo que ayudaría a fortalecer estos servicios mediante la coordinación de elementos administrativos, de procedimiento y técnicos desde el nivel del trazado de políticas globales hasta el de las operaciones en las empresas donde la cantidad y la calidad de las inspecciones puede ser mejorada en forma importante.
En muchos países el número de trabajadores por cada inspector suele sobrepasar las recomendaciones de la OIT que son de uno por cada 10, 000 en los países industrializados con economías de mercado a uno por cada 40, 000 en los países de menor desarrollo.