Juan Somavía, titular de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), advirtió ayer que el debilitamiento de la economía global impedirá generar durante la próxima década los 400 millones de empleos necesarios para compensar el crecimiento de la población mundial en edad de trabajar.
Al intervenir ante el comité financiero durante la reunión anual del Fondo Monetario Internacional, Somavía dijo también que las dificultades de la economía global no deberían servir como excusa para debilitar los estándares laborales internacionales para que los salarios se equiparen con la productividad y ayuden a restaurar la confianza de consumidores e inversionistas.
El debilitamiento de la economía global implica que el empleo “aumenta solo 0.8%, menos que el alza de la población laboral. Esto provocará un alza de desempleados, subempleados y pobres”, dijo.
El empleo global necesita crecer 1.3% para recuperar en el 2015 la tasa de empleo previa a la debacle del 2008.