Un árbitro de la Organización Mundial de Comercio le dio a Estados Unidos hasta fin de año para cambiar una ley por la cual se les abonó a firmas estadounidenses más de $470 millones en aranceles de importación. El gobierno del presidente George W. Bush dice que planea derogar esa ley.
La OMC, con sede en Ginebra, dio cabida el año pasado a un reclamo de la Unión Europea, Canadá y otros nueve países, donde alegaban que la norma les permitía ilegalmente a las empresas, como U.S. Steel Corp., Lancaster Colony Corp. y Timken Co., embolsar impuestos antidumping cobrados por la Aduana de EEUU a sus competidores externos.